Me levanté de mi cama y me dirigí al baño, quería darme una ducha.
Entré al baño y cerré la puerta…
Me miré en el espejo y en seguida me metí a la regadera.
El agua tibia recorría suavemente mi piel erizada
Esto es tan relajante que no quiero salir nunca.
De pronto, escuché unos fuertes golpes en mi ventana, me asuste un poco pues nunca me había pasado eso...
Salí rápidamente del baño y envolví mi cuerpo con una de las toallas que estaban en la repisa.
Salí despacio y voltee hacia la ventana.
Por suerte no había nada, me iba a dirigir al baño cuando esa voz me hizo sobresaltar.
–Vaya, vaya... Pensé que no te encontraría... Llevo rato aquí.
En ese instante palidecí, no quería voltear, pero tenia que hacerlo.
–¿Q-que haces aquí?- dije con la voz y el cuerpo temblorosos a la vez que voltee despacio para verlo.
–Como no me esperaste cuando saliste de la escuela pues te seguí, te grité varias veces pero no respondiste... Mmm ¿te interrumpí en algo?.
– Me estaba duchando, ¿Que no ves?
–Perdoname, solo vine a entregarte tu celular, se te cayó al momento que corriste... ¿Está todo bien?- me dijo mientras se acercaba a mi.
–Si, t-todo esta bien- dije tartamudeando, no podía ocultar lo nerviosa que estaba.
Por una parte, Joss, mi hombre, el hombre que amo estaba en mi cuarto, y por otra, yo estaba semi desnuda frente a el.
De pronto vi como me acorralaba en la pared de mi habitación, pensé que me besaría, mis piernas no me respondían y comencé a perder la fuerza...
Mi toalla cada vez se resbalaba un poco más con cada latido de mi corazón.
–Gracias pero tienes que irte, si no te vas ahora, llamo a la policía.– Lo amenacé para que se fuera antes de que yo perdiera la cordura y le dijera toda la verdad.
Se separó de mi y soltó una risita burlona.
–Hasta mañana compañera- me dijo antes de brincar la ventana y marcharse.
Me quedé muda...
¿Me siguió solo para darme mi celular?
o esque quería algo más de mi...
Nunca lo sabré...
Solo se que cuando se acercó a mi, mi corazón se aceleró junto con mi respiración...
Tenía tantas ganas de arrojarlo a la cama y besarlo apasionadamente...
Sentir su calor, su cuerpo desnudo contra el mío...
De nuevo, me dirigí a terminar la ducha que había dejado inconclusa...
Tenia que terminar...
El contacto tan cercano con Joss me había dejado helada.
Al salir de la ducha, me enrede en mi toalla y fui al Closet, tomé un coordinado de ropa interior roja de encaje fino y di un salto a la cama, aun era temprano asi que me puse a checar f*******: un rato...
Vi algunos vídeos y cuando menos lo esperé ya eran las ocho de la noche.
Dejé mi celular en la mesita de noche que está del lado izquierdo de la cama y preparé mi cama para dormirme.
De pronto sonó mi celular, lo tomé y al ver que era un mensaje de Joss, mi corazón dio un brinco y paso por mi mente lo que había sucedido esta tarde.
–¡Oye tu!, ¿Ya te olvidaste de mi?
Leí el mensaje ahogando un grito. En seguida respondí.
–Nunca me olvidaría de ti, ya ha pasado varió tiempo desde que comenzamos a hablar... Además, es imposible que me olvide de un chico tan guapo y lindo como tu.
No pasaron mas de dos minutos cuando me respondió.
–¿Crees que podamos hablar?, necesitó contarte algo.
–¡Claro!- respondí en seguida.
–Ok, te marco.- contestó.
Pasaron treinta segundos cuando la llamada de Joss entró a mi celular...
–¡Hey!, ¡hola bonita!- dijo Joss muy alegre en cuanto contesté.
–¡Hola!, ¿Como estas?- dije.
–Extrañandote mucho, me tienes muy abandonado - dijo con voz chiqueada como de bebé haciendo pucheros, lo cual me dio mucha risa.- No te rías- prosiguió con el mismo tono de voz.
–Jajaja, perdón, esque he estado muy ocupada últimamente.
–¡Que puede ser mas importante que el hombre de quien eres crush!- respondió con tono de indignación.
–Jajaja, ok, ok lo siento, pero dime ¿que querías contarme?
–Nada, solo quería escuchar tu voz– contestó.
En ese momento mi corazón brincó de emoción.
–¡Que lindo!
–¡Tu eres mas linda!- Contestó con voz tierna.
–jajaja pero como sabes si ni me conoces.
–Sabes, a veces, en esas noches de luna llena, de esas ocaciones que se te va el sueño sin querer, me gusta imaginarte, imaginar como besarán tus suaves labios, esos labios que tienes y que adornan tu hermoso rostro del cual sale tu hermosisima voz.
Sus palabras me dejaron sin alientos, no supe nada que decir.
–Gracias- dije en un murmullo casi inaudible.
–Han pasado seis meses desde que comenzamos a hablar y me has hecho ser un hombre nuevo, un hombre que nunca imaginé ser.
Mientras hablaba, yo era todo un manojo de nervios y emoción a flor de piel
- Por ti es por quien quiero luchar... Anónima, Te Amo.
–¿q…que.... Que dijiste?
–Te amo, ¡te amo!, eres ese sentimiento que nunca había sentido por nadie, eres esa mañana de navidad, cuando esperas con ansias abrir tus regalos, eres ese diez mas de calificación después de un día malo... Eres todo para mi...