Pasó el tiempo...
No mucho realmente.
Mi madre ya estaba un poco mejor después de la muerte de mi hermana, Jonathan seguía con la investigación, Dy aún no aparecía por ningún lado y Joss...
Tengo varias semanas que no hablo con Joss.
En la escuela me sigue yendo bien.
A pesar de lo de mi hermana, supe rápidamente ponerme al corriente y no bajar de calificaciones.
No quiero darle más problemas a mi madre...
Estaba llendo a la biblioteca por unos libros que necesitaba para la escuela ya que no los encontré en PDF
Entré y me encontré con Azusena, la compañera de trabajo de mi madre.
Estuvimos hablando un buen rato, me preguntó por mi madre y todo eso.
Pero en nuestra conversación hubo algo que me choco, como si de un fantasma hablara.
–Tu madre me comentó que te veías seguido con una chica– me dijo como buscando saber un poco sobre mí.
– se llama Dy... Ella es hija de unos amigos de mi padre...– le comenté – hace ya mucho que no la veo... Desde que se perdió mi hermana.– le dije y agaché mi cabeza.
–Lu... ¿Sabías que esa familia murió?... Osea todos los sintegrantes de esa familia? – me miró preocupada y yo estoy en shock
¿¡Escuché lo que creí escuchar!?
¡¿Mi amiga está muerta!?
¡Que!
– ¿Perdón? ¿Cuando pasó? ¿Que?– contesté anonadada por la declaración
–Tu madre pensó que era una amiga imaginaria – río – perdón por la risa – no le di importancia
– continua – tenía toda mi atención
– Lu... La familia Evans murió hace ya mucho tiempo... – dudaba entre decirme o no – Exactamente dos meses después de que regresaran del viaje de generación de tus padres...– suspiro – Tu madre me lo comentó un día en el trabajo, pensaba que tú estabas delirando cuando le platicabas sobre ella, porque ella sabía perfectamente que ya habían fallecido – me miró espectante
Al escuchar eso, sentí como si un balde de agua fría recorriera mi cuerpo.
Como si todo diera vueltas a mi alrededor.
Esto no podia ser posible...
¿Quien demonios era esa chica?
¿Por que se hizo pasar por alguien que ya falleció?...
Tomé mi celular y le marqué a Jona.
–Hola Lu, ¿Cómo estás?
– Perdón Jona, pero no es momento de formalidades, necesito verte ya...– le dije y colgué inmediatamente
Tomé el brazo de Azucena y la arrastré hasta el coche
– lo siento pero necesito que vayamos a un lugar– le dije mientras arrancaba el carro
En el trayecto, pasaron muchas cosas por mi mente...
Cuando conocí a Dy...
Yo no recordaba su rostro, yo no sabía quién era por más que intentaba recordarla.
La manera en la que desapareció, así de la nada, las extrañas llamadas, la manera en que evadía que yo fuera a su casa...
Ahora, todo aquello que me parecía normal, ya es extraño.
Llegamos al departamento de investigación, ahí estaba Jona.
–Dime, bonita, que pasó.
– ¿Aún tienes el rastreador de llamadas en mi celular?
–Si, bonita,¿por que?
– Necesito rastrear algo si... Creo que tengo sospechas de una mujer... Por lo de mi hermana.
–¡Enserio bonita!
– Enserio, ¿me ayudas o no?
– ¡Por supuesto que sí bonita!
Conectó el rastreador y marqué el número de Dy.
Sonó sólo dos veces y contestaron.
–¿Hola?, ¡¿Hola?!
En efecto, era Dy...
O por lo menos la persona que yo conocí y que me dijo que ese era su nombre...
–"Contesta"– me dijo Jona en un susurro
–¿D.Dy?– pregunté
– ¿Quien es?– me contestó
–¿Dy, eres tú?
– ¿me puedes decir quien eres?
–Dy, soy Lu
– ¡Oh!, hola Lu, perdona por desaparecer asi, es que verás, era mi trabajo y...
– No digas más Dy.
– Lu, tengo que decirte algo... Era mi trabajo, yo no quería que la lastimaran, traté de protegerla, se les pasó la mano Lu, perdón...
–La mataron Dy... La violaron, la golpearon y la estrangularon...– Las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos.– Se suponía que eras mi amiga Dy... Yo confiaba en ti y tu me fallaste... Dy, si es así como te llamas, te juro que te vas a arrepentir de lo que le hiciste a mi hermana…
La rabia me invadió y le dije cosas que una señorita no debería de decir.
Colgué el teléfono y me le abalancé a los brazos de Azusena, ella me abrazó fuerte.
En el fondo, Jona, llamando por el radio y pidiendo que cerraran todas las carreteras y aeropuertos.
La tipa esa, estaba viviendo a seis cuadras de mi casa.
Tomé la mano de Azu y nos fuimos a sentar a una sala que está al final de la oficina una a esperar a Jona.
Después de unos minutos llegó corriendo a la oficina.
–¡Lu!, ¡la tenemos!
Me levanté del sofá y corrí a abrazarlo, gruesas lágrimas caían, mojando mis mejillas.
A lo lejos, escuché cómo Azucena carraspeaba un poco...
Me separé de Jona, un poco más que roja y con las piernas aún temblorosas, me acerqué a Azusena, la cual me miraba con una sonrisa burlona...
Él sólo sonrió con la cabeza baja, levantó un poco la mirada, lo suficiente como para verme, sonrió de nuevo y se fue...
A lo lejos escuché un fuerte grito de emoción “SI” se escuchó y yo solté una risita...
Llamé a mamá para darle la noticia y al escucharme se puso a llorar, corrimos Azu y yo al coche para dirigirnos a casa lo más rápido que pude.
Al llegar, busqué a Mamá por todas partes pero no estaba...
Marqué a su celular y contestó.
– ¿Donde estás? – pregunté angustiada.
–Estoy en el jardín – contestó tranquila.
Salí y estaba sentada en el césped en posición de meditación, me acerqué a ella y tenia las cenizas de Cora en su regazo...
– Ya es tiempo– me dijo
Estaba refiriéndose a que ya era hora de despedirnos de Cora, asentí y me incliné hacia ella para darle un abrazo.
Sonó mi celular, lo abrí y era Jona.
«Lu, te prometí que yo te iba a proteger siempre, que iba a encontrar al asesino de tu hermana y que lo iba a hacer pagar...»
«Hoy tu eres mi heroína...»
« Eres mi heroína, mi crush y mi amor.»
Al leer ese mensaje, mi cara se llenó de mil colores...
Estaba sintiendo cosas por Jona, pero yo amaba aún a Joss...
A el no lo cambiaría por nada ni nadie.