Pensé en mil maneras de tocarla, no de una forma erótica, sino con el alma. Pensé en que las cosas finalmente volvieron a tomar forma, y jamás tuve la necesidad, o mejor dicho, el impulsivo deseo de volver a ser la persona que solía ser, tuve momentos en los que creí que realmente no podría lograrlo. Superarlo, ser normal como lo he sido. Abrí los ojos y una sonrisa lenta se posó en mis labios, los rastros de la noche anterior, o la madrugada de hoy me llenaron la cabeza de buenas y nuevas memorias con Julie, nada puede perturbarme ahora. Me levanté de nuestra cama y ni siquiera temí de que ella no estuviese aquí, pues lo primero que pisé fue una bota suya. Olí algo delicioso, siempre soñé con algo así, música buen sonando, mi novia conmigo, y quizá cocinando, o yo haciéndolo, el chiste

