HADES Estoy concentrado en unos papeles de unos nuevos envíos y nuevas ventas de las armas y los servicios que presto, cuando siento el chirrido de la puerta, avisando que alguien ha entrado. No me molesto en mirar quien es. Lo sé de sobra, el viejo no se toma la molestia nunca de tocar antes. -Jefe, afuera está el niño Mattia solicitando verlo. Levanto rápidamente la mirada. ¿Qué hace Mattia aquí? ¿Hace cuanto despertó? ¿Ya estará mejor? Debe estarlo si ha venido. Nunca voy admitir en voz alta, que moría por preguntar por él, saber como estaba y si ya había despertado, pero mi orgullo me lo impedía. Eso rápidamente me lleva a pensar en Genesis, este mes ha estado presente en cada entrega o cada emboscada que me hacen, cada vez que estoy en peligro ella aparece como una maquina

