GENESIS -Es hora de irse – Me susurra Hades. Después de lo que pasó en el pasillo, salimos a buscar a los chicos, nos quedamos un rato mas. Hades no se apartó de mi lado en ningún momento. Ignoró por completo a la mocosa aunque está le buscaba el lado. Yo no quise decir nada, ya tiene un sentencia de muerte firmada y solo es cuestión de tiempo para que le enseñe que lo ajeno no se toca, no se mira y mucho menos se desea. -¿Tan rápido? – Le digo. -Tengo ganas de todo, menos de estar aquí. -¿De que tienes ganas? – Le digo en tono sugerente. -De follarte duro, en la cama, en el carro, en el baño y en cualquier superficie que encuentre – Gruñe – Tengo ganas de comerte ese coño y bañártelo con mi esperma, para que asi, sepas a quien pertenece. -Que boca tan sucia tienes – Me burlo. -Ig

