DESCONOCIDO Me encontraba en la oficina que tengo en la sede de Londres. Las cosas han estado un poco caóticas desde que el chico que ingresó hace un tiempo a mi organización se está revelando. Tengo claro que tengo que cortarle las alas, ya que no lo puedo dejar volar tan alto. Solo lo dejé volar, para luego verlo caer, porque juré hacerlo. Aquí nadie va contra el líder y contra el imperio que me ha costado construir. Llevo un cigarro de canela a mi boca, le doy una calada y dejo que el humo se expanda por el lugar. Tengo que jugar bien mis fichas, ir un paso delante de todos aquellos que quieren verme caer. “Hay tres maneras de hacer las cosas: bien, mal y como yo las hago” Llevo años viviendo en la clandestinidad, dando ordenes desde la sombras, cuidando que nadie sepa mi identidad

