Punto de vista de Jason Me desperté con un ruido sordo y Jade saltando en mis brazos. —¿Qué fue eso?— murmuró contra mi pecho. —Será mejor que ustedes dos se levanten de la cama. ¡Tenemos trabajo que hacer!— La voz de Ambar era aguda como una tachuela— Y no me refiero a en veinte minutos. ¡AHORA! —Alguien tiene sus bragas torcidas— murmuré en el cabello de Jade. Ella se rió adormilada. —¿De qué está hablando? Antes de que pudiera decirle que no lo sabía, hubo otro golpe fuerte en la puerta. —¡Estoy hablando de la boda de la hermana de tu perro! ¡Eso es! —Oh, salta en una tina de purpurina— refunfuñé. —¿Qué tal si te tiro en una tina de purpurina? ¡Fuera de la cama! Jade se apartó de mí con una sonrisa somnolienta. —Buenos dias. —Buenos días, cariño. ¿Cómo dormiste? —Estaba

