Vaya sentimiento aquel al que el ser humano llama amor. La palabra en si es corta, dos sílabas…y tanto significado y profundidad dentro de ellas. El amor, al igual que la ira o el temor, siempre despierta reacciones inesperadas; ofuscación, sinceridad y aferro a aquello a lo que uno ama. También es causante de los impulsos de estupidez más grandes de la historia. Y Hanako no podía reprochárselo a su hija. La vida siempre remitía cuestiones así y más si sólo se tienen diecisiete años. Escuchaba atentamente a Alexa, ya un poco más calmada pero sin apartar la apesadumbrada expresión de su rostro, ahora levemente sonrojado por el esfuerzo de contener el llanto. Le contó pacientemente el lío que había tenido con Luke, desde el día de su cumpleaños en que la dejó plantada en el restaurante. Ta

