–Cállate, Hiddedo. –Dijo el de la bufanda haciendo una seña– Vamos a suponer que hay algo de verdad en todas esas ideas ¿Qué estas buscando? –Lo que toda gente quiere en este mundo. –Dijo ella– La paz mundial, un vestido bonito y una participación en lo que están haciendo. – ¿Y que te hace pensar que eres lo suficientemente buena para estar con nosotros? –Preguntó Hiddeo, recuperando poco a poco su expresión ladina. –Bueno... descubrí buena parte de su plan, los hice venir hasta aquí... y podría llevar todo eso a la policía. –Eres una gatita muy mala. –Hiddeo lanzó una mirada de soslayo a Kaz– Pero hay un pequeño problema, no estas a nuestra altura. –Esta gatita sabe sacar las uñas. –Notó que ambos estaban moviéndose, separándose– ¿Me creen tan tonta como para venir aquí y no estar re

