—Fui claro la primera vez…no conozco a nadie con ése nombre. Nunca había oído de alguien llamado así y mucho menos haber visto a un tipo con esas características –Kizart arguyó sin un tono de voz en particular. —Pues fue ése bastardo quien nos trajo a éste bar…hace ya algún tiempo.— Santino sacó una cajetilla de cigarros del bolsillo de su camisa e introdujo uno entre los labios —Probablemente sea un cliente ocasional –Kizart se encogió de hombros—Y yo no tengo tanta memoria como para recordar a cada pobre diablo que viene aquí. Se habían sentado a la barra. Es la primera vez que estoy en esta pocilga…desde aquel día —Hmp… ¿Qué es lo que Pixis se trae entre manos? Kizart tomó cerveza, se limpió los labios con el dorso de la mano y fijó los ojos en el. Su mirada poseía un brillo claro

