44

1287 Palabras

Santino cerró los ojos. La forma en la que Alexa lo había mirado al besarlo el día anterior volvió a él en ese momento, en ese preciso instante en que él se marchaba de su vida para siempre. Se había dado la vuelta y desaparecido entre las solitarias calles. Se detuvo en una acera. Una acumulación enorme, trémula pero concisa de ira se acumulaba en su mente. ¿Ira contra qué? ¿contra él mismo? ¿Contra la vida y sus cuestiones? ¿Contra lo que ya había anticipado? Estúpido. Y estaba estúpidamente enojado, si asi se le podría nombrar. La calle estaba sola y él era el único junto a la pared. Cada palabra de ella y cada recuerdo de los hechos había punzado el punto exacto para arrancarle la dignidad y dejarlo sin posibilidad de defenderse. Sentía un abrumador vacío interior, el vacío que ha

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR