—¿Segura que ya estás bien? —al otro lado de la línea telefónica se escuchó a Yanai, haciendo aquella pregunta por cuarta vez en la conversación, seguido de una pausa de silencio.—Puedo aprovechar mañana que salimos temprano para ir y ayudarte en algo si es que hace falta… —No, gracias…estoy bien— respondió sin darle tiempo a otro de esos silencios incómodos—. Tal vez –y ahora quien se permitió un dejo de duda fue ella—…tal vez pueda ir por la mañana, necesito presentar el justificante. Yanai había asentido con un "como quieras" y luego preguntado acerca del margen actual de la realidad de Alexa. Santino. —Bien…supongo—Alexa sintió que la palabra se le atoraba en la garganta. Una completa mentira al fin y al cabo. Y Yanai la interpretó al instante, aun sin tenerle de frente. —Alexa,

