Capítulo 48 Después de esa entrega solo se subieron a una roca, para tomar un descanso ya que lo necesitaban, Catalina por alguna razón no podía apartar la vista del cuerpo de su esposo, era algo que la llamaba a verlo, era como si estuviera hechizada. Solo porque sí comenzó a reír como loca… ―¿Qué pasa?, ¿Cuál es el motivo de tu risa? ―pregunto Damián al verla que estaba con la risa que no podía con ella, que hasta llevó sus manos a su estómago. Ya cuando se había controlado solo se reincorporo y se sentó cerca de Damián, para mirarlo a los ojos. ―Lo que pasa es que me acuerdo, cuando te quería dormir con un té porque yo pensaba que hacer el amor, solo se hacía en las noches y no a plenitud del día. Damián igual comenzó a carcajearse de los pensamientos de Catalina, sobre todo de su

