Capítulo 42 ―Mmm y porque la invitaste a cenar con nosotros, ella pudo comer bien en la cocina. ―Dijo Catalina exhorta peinando su cabello. ―Por lo mismo que le dije a ella, no es mi empleada, sino al contrario es mi invitada, fue una petición que me hizo el sacerdote del pueblo, no me pude negar, estas molesta por eso ¡¿No me digas que estas celosas?! ―pregunto Damián levantándose de la cama, solo acercándose para darle un beso en el cuello. ―¿Por qué habría de molestarme? ¡Y no estoy celosa, no seas ridículo! ―exclamo Catalina, muy molesta por sus especulaciones, solo separándose de él. ―Bueno, como te veo molesta me iré a revisar algunas cosas en lo que se te pasa. ― dijo Damián poniéndose las botas de nuevo, para volver a salir ―. Me siento muy lleno, así que tardaré en dormir. ―sa

