Capítulo 52 En Chicago… Estaba el señor Bennett, muy contento por haber recibido la carta de su hija Catalina… ―Hasta que por fin recibo una carta de mi hija, donde dice que está muy feliz, que ni siquiera puede creer los lugares a donde Damián la ha llevado, que son lugares de ensueño. ―contaba a su esposa, que estaba bordando algunos manteles. ―Ya ves querido y tu muy preocupado por ella, te dije que Damián la iba a tratar como una princesa y que iba a estar encantada viajando con su esposo, yo no sé porque dudabas si a leguas se nota que ama mucho a nuestra hija. ―contesto a su esposo en lo que seguía con su bordado. ―Si querida tienes razón, es solo que sus cartas eran tan escuetas y sin sentido que hasta ahora, es cuando leo una carta con tanto entusiasmo. ―dijo el señor Bennett,

