Capítulo 30 Al entrar ella, se fue a quitar la ropa se puso una bata, Damián igual se quitó el saco y la camisa, para recostarse en la cama, estaba cansado, se sentía herido, muy desilusionado de todos y de todo. Julieth se subió arriba de Damián a ahorcajadas. ―Dime querido ¿Qué te pasó? Agarrando su cara para mirarlo a los ojos―. Dime ¿Qué te hizo la niña esa, para que estés así? ―pregunto, un tanto molesta por ver en ese estado a Damián, porque algo era seguro si él estaba mal no era más que por esa chica que venía con él. Damián, comenzó a llorar como un niño, sus lágrimas fluían por sus mejillas, sin poderlas pararlas, solo se aferró al cuerpo de Julieth, a su calor, su cercanía y sobre todo a su protección. Comenzó a devorarla a besos, poseyendo su boca con pasión para comenzar

