Capítulo 59 ―Hijo, concéntrate por favor en tu hijo, en tu mujer, ahora ella es la que debe tener tu atención, se feliz con la decisión que tenías, que necedad buscar lo que ya no vas a poder tener, ella está casada y por lo que sé, muy feliz. ―¡¡Ella no puede ser feliz con él!! ―exclamo molesto, al grado del grito. Cosa que al señor Strohs lo dejó atónito. ―¡No sé qué, es lo que pienses sobre si Catalina es o no feliz, eso no lo decides tú y por tu bien, por el de Bianca, así como el bien de tu hijo, espero que dejes ese asunto como muerto! ―exclamo ya muy determinante y muy molesto―¡¡Porque si no y con tu necedad, haces que mis negocios con Rhodes se vengan abajo, créeme hijo que voy hacer que te arrepientas!! Jeffrey solo se levantó de su asiento, sin decir más y salió del despacho

