Capítulo 44 ―Cómo crees, no, su lección en sí, es para que aprenda que el dinero no se da en macetas, pero de eso a que la trate mal, no, bueno solo al principio, pero ya se me está pasando el enojo, ayer bebió de más porque estaba celosa. ―dijo Damián, cruzando la calle para llegar a la plaza del pueblo. ―¡Celosa! ¿Pero de quién? ―pregunto Frank, muy intrigado eso quería decir que su muchacho tenía un rayito de esperanza. ―De Eva la maestra del pueblo, llegó hace una semana a la hacienda y a Catalina no le hizo nada de gracia, pero ella se quedará con las monjitas que tienen su monasterio, le queda más cerca de la escuela. ―dijo Damián ya que Eva, decidió hacerlo por la cara que le ponía Catalina cada que la veía cerca de Damián. ―Bueno a ninguna mujer le gusta tener una muchacha jove

