Es hora de hacerle compañía y darle amor a Sam. Estamos en el cuarto, Chris entró al baño y Sam está quitándose las zapatillas. Se lo nota cansado, angustiado. Lo que supo de su familia debe ser muy triste y difícil de entender. Dejo mi teléfono con sonido por si los chicos llaman. Y voy a abrazar a Sam un rato. Se une Chris, sin remera y descalzo. Es hermoso. Son hermosos. -¿Cómo estás cariño? Pregunta agarrando un pie de Sam para hacerle masajes. -mal, no sé como entender lo que pasó. Tantos años solo, tantas cosas que pasé, ese cuento de Marcus de ponerlos en contra mío a toda costa a tal punto de llevarlos a una secta. No lo entiendo Suspira y Chris toma su otro pie. -No trates de entenderlo amor, te vamos a ayudar a vivir con lo que pasó. Tu hiciste tu vida, Amelia fue tu vi

