Nagisa abrió sus ojos de par en par, quería llorar y gritar, ¿Quién lo diría? Después de 10 años de no haber derramado ni una sola lágrima, parece cierto muchacho con quien puede llorar y gritar, sonreír y carcajearse como nunca antes lo había hecho. - Hiroto - susurro impresionada al ver como el rubio lanzaba un puñetazo en dirección a la mejilla del pelinegro que había tocado su cabello - ¡Ella es mía! - grito con el ceño fruncido mientras golpeaba nuevamente al pelinegro en el suelo. La rubia ceniza sonrió con cierta sorna. Mirando al pelirrojo detrás de ella; Karma estaba anonado, no quería que el rubio la salvará, quería ser él. Quería ser el chico que había salvado a Nagisa durante los años en los que se habían conocido, él quería ser la única persona para ella, pero lo arruinó to

