Capítulo 20 “Farsas y mentiras”

1053 Palabras
Karma abrió sus ojos impresionado, mientras miraba como Nagisa caía al suelo con Manami sobre ella, no hacía nada, no se movía, no hablaba, no intentaba detenerlas, sólo las miraba expectante - ¡¿Quieres decir que lo conoces mejor que yo que soy su novia?! - gritó enfurecida la pelinegra - Sólo, quiero saberlo... - susurro Nagisa con sus orbes escondidas, dejando a la duda la expresión que tenía, ¿Estaba riendo?, ¿Estaba llorando?, ¿Qué expresión tenía en esos momentos? - Quiero saber, si realmente no le intereso a Karma? - agregó en un tono quedo, sin que nadie más que ella y otra persona escucharon, el rubio cerro sus ojos con furia y frustración. - No te burles de mi - dijo la pelinegra mientras comenzaba a enviar golpes a la peliceleste, pero Nagisa no la detuvo, ni Karma lo hizo. - ¡No toque a Shinobu-sama! - gritaron los hombres sacando sus armas, los estudiantes gritaron por el miedo, aunque sabían perfectamente como podrían protegerlos, pues ellos eran también de una posición económica alta. - No se acerquen - dijo Nagisa aún recibiendo los golpes de la pelinegra - Pero, Shinobu-sama, su madre nos ha dicho... - las palabras del guardia fueron calladas por la aura que se extendió en todo el salón de clases - ¡No me importa lo que digas te protegeré! - . . . - ¿Estas bien? - pregunto la peliceleste pasando el algodón con alcohol en la mejilla del chico - No lo estoy, ¿De quién crees que es la culpa? - bufó molesto y ella frunció un poco el ceño preocupada - No era necesario que hicieras eso por mi - susurro mientras colocaba una curita en la mejilla dañada del chico, además de las otras que ya le había puesto - ¿Qué no era necesario? - reitera el chico molesto - Tu estas peor que yo, ¿Qué hubiera pasado si no la detenía? - volvió a preguntar y Nagisa bajo su mirada - Quería saber... Si le importaba - susurro, Hiroto la miro y la abrazo - ¿Qué importa si no lo hizo? Aquí estoy yo, para ti, para hacerte feliz - dijo entre dientes, porque sabía perfectamente, que antes de él, estaba ese malnacido de Karma que no había hecho nada por defender a Nagisa y que, además, lastimo no sólo físicamente sino moralmente - Hiroto - dijo Nagisa mientras abrazaba al rubio con fuerza, golpeando fuertemente su cara con el hombro del chico, presionando sus dientes para no llorar, aunque las lágrimas no saliesen de sus ojos, ella sabía que lloraba - No me interesa si no me miras de la misma forma que yo a ti, pero... - dijo el chico mientras pasaba con cuidado y cariño su mano por los cabellos celestes de Nagisa - Quiero que sepas que siempre estaré a tu lado, que no importa las veces que quieras deshacerte de mi, yo siempre seré tu perro faldero - Nagisa rió por lo bajo por las palabras de su amigo, vaya Nagisa pensaba que no se merecía a tal ángel salvador a su lado, pero en esos momentos, agradecía tenerlo - Hiroto - susurro con dolor - Gracias, Hiroto - dijo con los sollozos escapando sutilmente de sus labios - Ya, ya.. Todo esta bien Nagi-chan - acuno el chico en sus brazos a la joven - Creí que le importaba, que haría algo como siempre lo hace pero... - sollozo Nagisa - No paso nada, él se aburrió de mi, él... Dijo que no le interesaba… - susurro cada vez mas bajo -No lo conozco... No conozco a esa persona... No es... No quiero estar... No puedo soportarlo- gimoteó por lo bajo agarrando con mayor fuerza el uniforme de Hiroto . . . Karma se quedo estático en la puerta de la enfermería, poso su mano en su boca para no permitir que algún ruido saliera de esta, cerro sus ojos con fuerza evitando que las lágrimas se escabulleran y empaparan sus mejillas. Recordó aquel día en el jardín de su casa, en el que su abuela y Nagisa hablaban, mientras que él escuchaba atento a sus palabras, hasta que llego una parte que realmente le interesó. Hablaron sobre él. // Inicio del recuerdo, en el laberinto de rosas, en el kiosko central del laberinto // - ¿Y bien Nagisa? - pregunto la mujer de cabellos pelirrojos con una sonrisa amable - ¿Qué pasa Akane Obaachan? - pregunto la pequeña niña de cabellos celestes - ¿Porqué permaneces al lado de Karma? - volvió a preguntar - ¿A que se refiere? - - ¿Cómo sabes que él hace lo mismo por ti?, quiero decir, tu haces todo por él, y no sabes si él hace lo mismo por ti - - No necesito que haga algo por mi, porque yo le amo, así que quiero darle algo que él no tuvo por mucho tiempo - - ¿Y qué es eso? - - Lo que jamás pensé tener, un amigo. No es como si esperara ser salvada por él, sólo esperaba que él me pudiera quitar todo lo que dio de mi misma. Yo... Estoy dispuesta a estar con la persona que amo y no veo nada de malo en eso - - ¿Amas a Karma? - - Por supuesto - Karma se sonrojo un poco, él también la amaba, la protegería de todos, incluso de él mismo si era necesario. - No importa lo que pase quiero permanecer a su lado, porque sé que a pesar de los tropiezos que tengamos, los superaremos, juntos. Confiando el uno en el otro. Porque yo sé que es posible. // Fin del recuerdo, actualmente Karma se encuentra con Okuda en el salón de clases // - ¿No quieres hacerle daño a Nagisa? - pregunto la pelinegra con una sonrisa de oreja a oreja, la cual no vio Karma - No - dijo el chico - Entonces, te diré algo para que ninguno de los dos salga más lastimado, sólo cree en mi, yo soy tu y tu… - >la sonrisa de la pelinegra se ensancho aún más al escuchar como el pelirrojo decía "Confió en ti" 2 / 5
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