—No eres más que mi juguete s****l, pero porque eres mi pareja seré más amable contigo y podrás comer, comprar, organizar fiestas o lo que sea, pero quédate fuera de mi camino y mantén la boca cerrada cuando te lo indique. Te usaré a mi antojo y no te quejarás, no interferirás ni me contradecirás a menos que quieras que cambien tus condiciones de vida. ¿Entiendes? Y yo que tú pensaría cuidadosamente antes de responder, ya que eso determinará dónde dormirás esta noche. Por un lado, me dejará comprar y organizar fiestas, pero, por otro lado, quiere acostarse con otras mujeres. Me rompió el corazón un poco, éramos pareja, o algo así, quiero decir, él me marcó, pero aún no lo he marcado a él. Quería preguntar, pero temía que eso lo enfadara y quería mantenerme cerca de él. —Sí —dije y bajé

