Capítulo 4: Doctor Corazón

3110 Palabras
Capítulo 4: Doctor Corazón. 31 de julio del 2010 Hoy es el evento tan esperado de mi padre, él se ve realmente muy feliz y mamá a su lado se ve aún más feliz que él. Ella lleva un vestido azul el cual la hace aún más resaltante de lo que es, mi padre en esta ocasión lleva un esmoquin. Y yo me encuentro al lado de mamá con un vestido muy incomodo que no hago más que moverme de un lado al otro ya que siento como si tuviera muchas etiquetas. En la parte de arriba tiene encaje con mangas y en la parte de abajo es suelto, el color es de un celeste muy claro. Las zapatillas de baile son muy incómodas y presiona mis pies. No puedo ni siquiera sentarme ya que mi papá invitó a la prensa en este evento, la abuela tuvo que viajar a ver a su hermana virginia que vive lejos de la ciudad. Al menos el que ella este aqui seria mucho mejor, pero no es así. No sé por cuánto tiempo llevamos en esta posición, pero según mi padre debemos saludar a todos los invitados, me muevo incómoda y siento como mi mama me da un pellizco. – Deja de moverte Krystal– dice ella con los dientes apretados pero sin dejar de sonreír. – El vestido es muy incomodo– le digo en un susurro. – Aguanta si no quieres ser castigada– estoy dispuesta a reclamar cuando veo que viene Bonnie junto con su madre, ella lleva un vestido igual que incomodo que el mio pero ella luce muy radiante. – Reina Oxford– dice mi padre inclinando la cabeza, la reina Samantha hace el mismo gesto que mi padre. – Su majestad, que bueno verlos– dice la reina Samantha ellos comienzan a hablar y yo me acerco a Bonnie. – Hola, Bonnie– le digo con una sonrisa, ella me regresa en una sonrisa tímida. – Princesa Krystal– dice, frunzo el ceño y veo como ella mira de reojo a su madre, no me habia dado cuenta que nuestros padres nos miraban. – Su majestad– saludó a la reina en una reverencia y cuando termino veo su rostro en el cual hay una sonrisa algo fingida. – Veo que su hija ha madurado– dice ella, dirigiéndose a mi padre y madre. – Ese es el propósito, tal vez nos deberias dar el secreto para que sea igual a Bonnie– dice mi padre con una sonrisa. – Disculpe su majestad, me permite ir con Bonnie a tomar algo– le digo a mi padre, él sabe que esta es mi oportunidad para escapar. Y se que no me dirá que no, al menos no delante de la reina Samantha. – Claro cariño puedes ir– dice mi padre con la mandíbula apretada, el solo me dice cario delante de las personas. Cojo la mano de bonnie y salimos rápidamente. – ¿Qué fue eso?– pregunta Bonnie, se que se refiere a la forma como me dijo mi padre. Ella sabe que la relación entre mis padres y yo no es tan buena. Pero decido evadir su pregunta. – Estoy parada hace horas ahí, qué bueno que llegaste ya me dolían las piernas– le digo viendo a lo lejos a Addison con cara de pocos amigos, sus padres están hablando con unos señores. Nos acercamos a ella sin que sus padres nos vean y la jalo del brazo, ella se sorprende pero al vernos sonríe. – Si mis padres me ven me volverán a retener a su lado, y muero por comer pastel– dice Addison. – Yo también quiero comer pastel– dice Bonnie algo triste. – Tengo una idea– le digo, seria mas facil si mis padres nos dejaran comer dulce, pero las tres tenemos prohibido acercarnos a la mesa de dulces. Nos escabullimos a la cocina y veo a lo lejos a Anabanana con Antonio el jefe de la servidumbre, ella se ve algo estresada. Comenzamos hacer señas y ella abre mucho los ojos, Antonio voltea a ver qué ve ella, pero nos agachamos y la mesa nos tapa. – ¿Qué ves? deja de distraerte y lleva esto– dice Antonio en voz alta, se va a darle instrucciones al resto, me asomo nuevamente esperando que no me vea, Bonnie y Addison siguen agachadas. Ana me hace una seña para verla afuera en el jardín, algo bueno es que la cocina del palacio tiene salida al exterior, comenzamos a ir rápidamente hacia afuera prácticamente gateamos para salir. Nadie nos nota ya que todos están ocupados. Al salir del lugar, Bonnie y Addison me miran. – ¿Y ahora qué?– dice Addison. – Debemos esperar– les digo. – ¿A quién?– pregunta Bonnie. – A Anabanana– ella me preguntan que a quien y la puerta se abre, estamos listas para ser descubiertas, pero veo que es Ana. – Traje esto– dice y vemos que en su mano dos pedazos de pasteles de chocolate. – Gracias Anabanana, eres la mejor– le digo con una sonrisa, ella me ayudó a ver a mi abuela cuando estaba castigada y cada vez que nadie me ve, me escapo a la cocina para hablar con ella. – No me llames por ese nombre, ya te lo dije. pero terminen rápido antes que alguien se de cuenta que no están en el baile– dice ella, Addison coje un plato y yo el otro, nos sentamos y comenzamos a comer el pastel. Cole La vida es perfecta, tengo todo lo que quiero; dinero, mujeres, amigos y que soy guapo. Qué más puedo pedir. La linda morena de piernas largas, succiona mi cuello como si fuera una paleta. Eso hace que me ponga más cachondo, mis manos están muy inquietas y eso hace que ella gima sin control. Eso hace que el problema en mi zona sur no haga más que crecer y aclamar su atención. No me acuerdo cómo se llamaba, solo que es amiga de la chica que se está tirando a Matthew. Si mal no recuerdo creo que su nombre es camila, bueno no hace falta que me aprenda su nombre, no cuando es un polvo pasajero. Sus manos se vuelven hábiles en desabrochar mis pantalones y no solo me divierto con su mano, si no que su boca entra en la ecuación. Después de usar dos condones me retiró dejándola dormida. Ya terminamos lo que teníamos que hacer, no veo porque debería quedarme, casi nunca lo hago. La fiesta que tuvimos antes de venir aquí fue muy buena, las chicas de la fraternidad sólo querían una cosa cuando se comenzaron acercar a nosotros y eso les dimos. Tal vez suene como todo un cabrón, pero no me pueden juzgar, no cuando ellas mismas aceptan lo que les doy. Soy muy claro con ellas cuando las conozco: No hay nada mas, que no sea sexo. Ellas lo entienden y lo aceptan, bueno aunque últimamente soy un poco más exigente con quien me llevó a la cama. No quiero un problema como el de Olivia, esa chica está realmente loca, solo me acoste un par de veces con ella y ya piensa que tenemos una relación. Eso saco por acostarme dos veces con la misma chica. Estoy que me muero de hambre por lo que salgo de mi cuarto por algo de comida, normalmente no traigo chicas a mi casa; pero Matt conducía y vino directo con las chicas aquí. Al bajar las escaleras escuchó ruido en la cocina, algo que realmente agradezco es que la casa está limpia. Tu pensarías que al vivir cuatro chicos la casa debe de estar hecha un desastre pero no. Todos tenemos una regla, la casa limpia; si quieres causar un desastre para eso está tu habitación. – Hey Cole, que tal Vanessa– Matthew en solo unos pantalones de chándal se acerca a mí. Su cabello n***o esta muy despeinado y eso se debe al polvo que tuvo. Cuando se voltea abrir la refrigeradora noto muchas marcas en su espalda. – ¿Que así era su nombre? pensé que se llamaba Camila – preguntó al no reconocer a la chica la cual me tire. Me encojo de hombros y me siento al lado de William quien lleva tecleando en su celular. – No te pases cabron, que no sabías su nombre que pendejo que eres– William haciendo uso de sus nuevas palabras en español me habla sin despegar la vista de su celular. – Que ahora tengo que preguntar todo su historial para saber con quién me acuesto. – No, pero al menos deberías de saber su nombre– me encojo de hombros y agarró una manzana. – Bueno eso ya no importa, oye Cole vamos a ir a la fiesta de Andrew ¿vienes? – pregunta Matt, comienza a beber leche de la misma caja. – No creo, mañana tengo examen de la constitucion y tengo que estudiar, mejor voy a la fiesta el sábado. – Está bien, ¿Y tú? ¿Te apuntas? – Matt le pregunta a William que estaba revisando su celular. – Eh... si claro– sale de la sala con el celular, todos nos preguntamos qué tiene algo misterioso y no solo por su apariencia de chico malo, sí que siempre está con su celular y en su cuarto. – Bueno supongo que me quedaré con Connor, hablando de él ¿Dónde está?– pregunto por el amigo más tranquilo que tengo. Matthew Harper es el más ruidoso y fiestero que conozco, estudia administración de empresas. El puede realizar una fiesta en cuestión de segundos, es muy sociable por lo que tiene muchos amigos. Luego está william campbell, él es uno de mis mejores amigos desde que tengo diez años de edad estudia derecho igual que yo, es un poco misterioso, pero es un gran chico. Y por último está Connor Davies, a él lo conozco desde que estaba en la barriga de mi madre, ya que su madre y la mía son mejores amigas. Estoy seguro que si el o yo hubieramos nacido del sexo opuesto nuestras madres nos hubieran emparajado. Él es un poco tímido, bueno es muy tímido pero una vez que lo conoces se suelta. Él es el responsable del grupo, casi siempre evita ir a las fiestas o reuniones porque no deja de estudiar, el estudia administración de empresas igual que Matt. – Salió un rato a casa de Blake tenía que llevarle unos papeles o eso dijo– salgo de mis pensamientos cuando matt habla. Blake es un jugador de fútbol americano, es un excelente amigo y las charlas que he tenido con él han sido agradables. Él vive con su novia, creo que es de los pocos que se ha independizado. Aunque independizarse no es tanto ya que vive con su novia, ósea en otras palabras es amarrarse, pero bueno si a él le va a bien solo nos queda ser feliz por él. Asiento y me voy a mi recámara. Ustedes pensaran que mi habitación es un desastre, pero es todo lo contrario soy muy cuidadoso con mis cosas y me gusta tenerlas ordenadas, eso me enseñó mi madre desde pequeño. A pesar de tener personas que no ayudarán en la casa, siempre mi mamá estaba pendiente de nuestra educación. Y con estaba me refiero a mis hermanos y yo, somos tres hombres, yo soy el menor. Mamá y Papá, son abogados y tienen un bufete muy reconocido aquí en Boston y Nueva York. Mis padres no solos son unos excelentes abogados, sí que son unos excelentes padres. Ellos son como una portada de la familia perfecta, es como si los hubieras sacado de un mundo perfecto. Nunca dejaron de descuidar a sus hijos por su trabajo, y eso siempre se los voy a agradecer. Mis padres hicieron lo imposible para que sus hijos sean felices. Mis hermanos no estudiaron derecho, mi hermano mayor Tyler trabaja en una clínica en Massachusetts es cardiólogo y mi hermano Henry es pediatra. Dos amantes de la medicina, yo creo que saque la vena del derecho. Cosa que mi padre en un principio se volvió loco y me quiso enseñar todo lo que sabe. Una vez que Vanessa y no camila sale de mi habitación. Saco algunos apuntes de mi mochila y los colocó en el escritorio. Me pongo cómodo para mí larga noche de estudio. [...] Siento que me va a dar un derrame al cerebro de tantas cosas que he estudiado. Los chicos se fueron hace dos horas a la fiesta, el único que sé que está en casa es Connor, ya que él al llegar vino a mi habitación a ver mi montaña de papeles sobre mi escritorio. Dejo todo a un lado, tengo un hambre feroz, estoy como un puto animal que si no le dan comida comenzare a gruñir. Bajo pero no hay nada. No quiero cocinar, así que llamó a una pizzería para que me traigan una con doble queso. Voy a arriba y toco la puerta de Connor, ninguno invade la habitación del otro esa era la primera regla. – Oye pedí pizza, ¿quieres?. ¡deja de ver porno! ya te he dicho que te puedo conseguir unas nenitas– grito antes de reír, escucho que algo se cae dentro de su habitación. Nuestra meta es molestar a Connor. Al principio pensábamos que era gay, pero después él nos confesó que está esperando a la chica ideal y esas idioteces. – ¡No jodas! y si quiero– grita de regreso. –¿Qué cosa las nenas?– lo jodo ya sé a qué se refiere. – No seas cabrón la pizza– bajó riendo las escaleras. La pizza llega y Connor baja, comenzamos a comer. –Oye Cole te he querido hacer esta pregunta desde hace tiempo– dejó de atragantarme con la pizza y le presto más atención. – Dime – murmuró, cuando paso mi comida. – ¿Cómo te sientes después de que echas un polvo?– lo dice tan rápido que casi captó lo que me dice, lo miro con una interrogativa en el rostro. pero él está muy serio, creo que espera que yo sea honesto con él y en esta oportunidad lo hago. – Creo que está bien– me encojo de hombros, creo que nunca me lo he puesto a pensar. La primera vez que lo hice fue con una chica del colegio en su sala de juegos, ella no era virgen por lo que ella guiaba. No me molesto ya que yo no era nada bueno. Luego de que paso ella les contó a sus amigas y todo el colegio se enteró, ella intentó disculparse pero no me importo ya que más chicas querían hacerlo conmigo. – ¿Crees? pero no estás completamente seguro– sus mejillas están muy sonrojadas. Enserio que este chico es bien raro, sé que es muy tímido y este tema lo pone en vergüenza. – Mira no sé porque la pregunta, pero después de echar un polvo me siento bien, sé que a algunos les funciona diferente pero...– me interrumpe. – Mira una vez lo intente y no me funciono, después de eso me sentía mal, siento que después del sexo no hay nada ¿Tú no te sientes así?– me lo quedo mirando. Para ser sincero, a veces me pasa eso, pero después soy concretó conmigo mismo. Sé que no nací para las relaciones, no soy cariñoso con nadie. Desde hace mucho tiempo llevo llevando esta vida y me va bien, para qué complicarlo con una relación, todas las chicas son iguales. Si algun dia una chica me hace cambiar de idea sere un idiota y me comere mis palabras pero por ahora no conozco una diferente. – Para unos es diferente Connor, quizá a ti te vaya mal, pero tenlo por seguro que vas a conseguir una buena chica. –Yo estoy bien solo, y no te esfuerces en conseguir a la candidata– le digo y él no dice nada. Sigo comiendo el pedazo de pizza que me falta. Estás conversaciones sólo las tengo con mis hermanos, solo que con unas cervezas y ellos están hechos una mierda. No soy mucho de expresar mis sentimientos, me cuesta mucho y mira que mis padres desde pequeño me enseñaron a ser comunicativo. Para Mamá hablar era su tema favorito del día, mis hermanos son un poco más abiertos al tema de chicas. Ya perdí la cuenta de cuántas veces los he visto llorar por amor, así que me prometí a mi mismo no acabar como ellos. Ahora Tyler y Henry son felices con buenas chicas, aunque no estén casados no me sorprendería que cualquier momento usar un maldito traje para una de sus bodas. – Yo pienso que cuando te enamores, vas a caer bien al fondo y me burlare de ti por decir que no crees en eso del "amor". – Pero es la verdad, y no creo que me veas así ya que primero me tiro un balazo. –Cuando encuentres a la chica correcta, te enamoraras sin que te des cuenta. – ¿Hoy día estás romántico no? siento que hablo con el doctor corazón. Él se ríe, va a lavar los platos sabe que no hablaremos mas del tema y yo me voy a arriba a seguir con mi derrame cerebral. Aunque no puedo concentrarme mucho por la conversación que tuve con Connor. Creo que la única vez que tuve un intento de amor fue con Megan Mendez. Ella era la única que robaba mis pensamientos pero ella terminó con la poca confianza que tenía y rompió todo intento de intentarlo con una chica. Cuando termino de estudiar me acuesto en mi cama, pero algo perturba mi sueño, solo que me despierto en la madrugada muy sudado y recordando mi sueño el cabello de una chica de color cobrizo. No logro recordar su rostro, solo ese peculiar cabello. No recuerdo haber conocido a una chica así antes. Eso me pasa por hablar cosas románticas con Connor, ahora imagino cosas en mi cabeza. Cuando recuperó el sentido, escucho risas y algunos gemidos. Escuchó que el ruido proviene de las escaleras se que eso fue lo que me levanto y se que es matt con una nueva chica. Me levanto dispuesto a bañarme y quitar ese sueño tan raro. Algo bueno es que tengo baño en mi habitación, y no tengo que ver como Matt se folla a alguien en medio de las escaleras.
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