Capítulo 33 Al fin en casa Narra Nahía Escucho pasos y personas hablando, trato de abrir los ojos pero el resplandor de la luz me molesta y no puedo abrirlos, siento que estoy en una pesadilla en una en dónde no quieres despertar con temor a que cuando abras los ojos todo sea cierto y no un simple sueño como lo habías pensando. Intento abrir los ojos poco a poco para poder adaptarme a la luminosidad que rodea la habitación, cuando logro abrirlos por completo me doy cuenta que estoy sola en una habitación, tengo varios cables pegados en varias partes de mi cuerpo y de ahí a las máquinas. El brazo me duele mucho y es por la vía que tengo puesta por dónde pasa el tratamiento, intento moverme pero me duele todo el cuerpo. Cómo puedo trato de acomodarme y ver a través de la bata azul que

