—David, eh, ah.— Balbuceo.—Él es un trabajador de tu hermano y amigo. —¿Porque te llama?, y ese nombre, monstruo, ¿acaso es feo el tipo?. —Quizás necesite un favor, y no sé de repente a veces se porta como si fuera terrible, y lo deje de monstruo, no es feo ja, ja, ja, además él fue el que me trajo hasta aquí. —Ah, ya, ahora entiendo, Entonces contesta, mira está volviendo llamar. —No, ahora estamos en la prueba del vestido, mejor lo llamo más tarde. —Como lo desees y ¿qué te parece el vestido?. —Está muy pomposo y grande, pero me gusta, porque me veo como una princesa de cuentos, algo así como Cenicienta. —Opino Igual te ves fantástica, puedo abrazarte. —Por supuesto. —Entonces, ¿eliges este vestido?. —Sí, me lo quedo. —Perfecto hay que hacer la prueba de maquillaje y peinado,

