Abro la puerta, no puedo imaginar que querrá este monstruo infame. —¿Qué quiere?. —Estoy aquí buscando a Brittany, hágase a un lado.— Entra y se acomoda en el sofá. —¿Para qué?, ella no se encuentra ahora. —¿Cómo es eso?, el doctor había dicho que tiene que guardar reposó, esa niña es un maldito problema. —Sí, no puedo hacer que me haga caso, es difícil. —Usted nunca debió tener hijas, no ha sabido cómo criarlas, son dos zorras sin control —No voy a decir nada, al fin ya son muchos años de escucharlo ser un maldito que no tiene sentimientos, ya no… Interrumpe. —Ay, ya no voy a seguir escuchando cosas de viejas locas que nunca ha sabido cómo criar a sus propias hijas. Iré a buscarla. —Pero, para qué anda buscando a mi hija, ¿que es lo que quiere? —Nada, no le importa.—Sale de p

