Naty se dio cuenta como sus compañeros se iban con sus padres mientras ella aún permanecía en el instituto, no era normal que su mamá se retrasará, empezó a angustiarse cuando vio que ya habían menos personas, distinguió una cabellera roja que pasó a lo lejos y corrió hacía ella. –Naty, no corras –le indicó la profesora, pero ya estaba cerca. –Andy. –Hola Naty, ¿cómo estás? –Sabes algo de mi mamá. –¿Qué? –No ha venido por mí y ya todos se van, ella no viene tarde nunca. Andy estaba ahí para hablar con el comité de madres, pero ahora eso ya no tenía importancia, miró a todos lados, tenía razón, ya casi no habían niños en el instituto, esto era extraño, Patty jamás dejaría a su hija, nunca la olvidaría, era algo que a Andy le sucedería, pero a Patty, jamás. –Ven conmigo. Le

