Al día siguiente Patty pasó el día ocupado ayudando a Emilio a mudarse, estaban terminando el desayuno cuando el carro apareció, subieron las cosas y se dirigieron al edificio donde Emilio iba a virir, estaba a una hora y media de la casa de Patty, pero le quedaba a quince minutos caminando al nuevo restaurante, Emilio le mostró el lugar, un pequeño apartamento de dos espacios y un baño que podría pagar con su nuevo sueldo, las personas del servicio los ayudaron a bajar las cosas, Emilio no tenía demasiado así que encajaba perfectamente en el lugar. –Pueden venir cuando quieran –propuso –. Y están invitadas a la inauguración del restaurante, el jefe nos ha mencionado que podemos llevar a nuestras familias. –¡Mami! ¡Vamos a ir, sí! –gritó Naty emocionada. –Ya veremos, cariño. Emilio

