Y sí que no fue nada aburrido, aunque el almuerzo se hizo un poco difícil con el restaurante elegante, lograron comer bastante bien, pero cuando llegaron a Space Needle fue totalmente alucinante, aunque ellas vivían ahí desde siempre nunca habían ido y menos entrar al lugar, subieron por el ascensor y llegaron al último piso donde lograron observar toda la ciudad, los niños estaban encantados viendo lo alto de los edificios y lo pequeñitos que eran los autos moviéndose en la carretera, intentaban contarlos aunque se les escapaban, mientras tanto Patty estaba fascinada viendo hacía el precioso paisaje del agua, la vista simplemente era preciosa. –Veo que te gusta –comentó Zachary. –La vista es preciosa –sonrió ella –. No esperaba que vinieramos aquí. –Naty mencionó el otro día que le

