Lo cierto es que Patty ya no se sentía tan segura en su casa, Julián solo era el principio de toda la tormenta que los Williams iban a provocar, primero era él, luego seguirián los demás, ellos sabían exactamente dónde vivía y no le agradaba la idea de que pudieran llegar en cualquier momento, no ahora, con Naty tan grande y que ya mira y escucha lo que sucede. Cuando Patty llegó a la casa Hackman, Tammy llegó enseguida a abrazarla. –¿Estás bien, cariño? –Sí, Tammy, gracias –suspiró –. Supongo que te lo contaron. –El señor Hackman me dijo que te cuidará toda la tarde, no te preocupes yo estaré aquí para tí en lo que necesites. –Gracias, pero ahora solo quiero distraerme y hacer mi trabajo. –Está bien, pero aquí estamos todos para ti si necesitas algo. Tammy era bastante cariñ

