Keller Cyrus. Me muevo por la habitación preocupado mientras mi mano derecha habla por el teléfono sin detenerse un segundo, hace dos meses que estamos en el territorio humano, hasta ahora no hubieron problemas en el reino vampírico, por lo menos no que yo tuviera que resolver, pero hoy se volvió todo un caos, porque resulta que hay familiares míos que no sabía que existían, y justo llegan al reino de sorpresa cuando yo no estoy. —Veré que puedo hacer—declaro irritado. Cuelgo la llamada saliendo de la habitación y me dirijo al living para buscar a mi hermosa castaña, debo avisarle que voy al reino, talvez pueda ir conmigo, no quiero ir solo de todos modos, no por cuestiones de seguridad, más bien por apoyo moral, dado que son personas a las cuales no conozco ni un poco. Al encontrarla

