Subí a una de las barandillas del puente, seguramente si me tiro, si me lanzo al vacío nadie me extrañará, seguramente solo mis hijos, pero son adultos y seguirán sus vidas, estoy sola, estoy perdida… comienzo a llorar, el viento helado golpea mi rostro, mi corazón está acelerado, tiemblo, el frío comienza a calar en mi cuerpo, si caigo al agua ¿estará helada? Seguramente si, muero de nervios, de miedo, de dolor… no quiero seguir así, la culpa por lo que hice y lo que haré, jamás me dejará tranquila —eres una estúpida Paula— grité al aire, bajé uno de mis brazos, mientras que el otro aún me mantenía sujeta a la barandilla, me rindo, miré de nuevo hacia abajo, es ahora o nunca, me lanzaré, aquí termina todo, cierro los ojos, inclinándome hacia adelante, ya no escucho nada, solo los latido

