[Federico] El sol golpeaba mi rostro como cada mañana, hoy era el día de la elección, los votantes se reunirían en el patio central del banco, esperaríamos algunas horas y a medio día, me declararían ganador de nuevo, todo gracias a mi arduo trabajo y que me deshice de Paula… «maté a Paula, maté a Paula» los recuerdos de lo que hice la noche anterior vienen a mi mente, haciéndome abrir los ojos, rápidamente estiro mi brazo para asegurarme de que su cuerpo inerte sigue a mi lado… —Pau…— ¡carajo! ¡Paula no está! ¡el cuerpo de Paula no está! Me pongo de pie, respiro agitadamente, «Paula no está, Paula no está», mierda, mierda, me asomo debajo de la cama para revisar que su cuerpo no se haya caído y no está, el miedo y los nervios invaden mi cuerpo, mi mente sobre piensa las ideas, yo la

