Inuyasha parece aterrorizado mientras ve mi sonrisa que no decae en ningún momento. Miro mis uñas y le guiño un ojo. El hombre que contraté no parece muy convencido de seguir mis órdenes, por lo cual le doy una mirada fría y él parece dudar mientras mi esposo niega repetidas veces. El aire acaricia mi rostro y por un momento mi vestido se alzará. Inuyasha es rápido pinchando los ojos del hombre con sus dedos, escucho la maldición que suelta casi enseguida. El hombre maldice y maldice y mi esposo solo sonríe divertido. —¿Esta listo?—pregunto ignorando la queja, el otro hombre que lo ayuda termina de ajustar bien a Inuyasha antes de mirarme. —En un momento lo estará—dice y levanto mi pulgar. —Cariño, no creo que esto sea... Lo miro fijamente. Veo su piel erizada por el frio viento y sonr
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


