El señor Taisho y el señor Higurashi aplaudían felices. Pagarle a un chico para que se haga pasar de cantante y todo ese equipo no salió nada barato, eso está claro, pero debían darle un regalo a Naraku por la buena idea del juego que en la adolescencia de ambos también los ayudaron a resolver conflictos del corazón. —¿Debimos poner beso en el guión del vídeo?—preguntó el señor Higurashi al señor Taisho a la vez que hacia trampa cambiando las cartas en la distracción del otro. —Creo que una escena en la cama debía ser la opción, es más candente, ya sabes que estos jovenes son unos hormonales—en el momento que el señor Higurashi se distrajo con ese pensamiento el señor Taisho hizo trampa cambiando las cartas. —¿Me estás haciendo trampa?—preguntó Higurashi frunciendo el ceño. —Por favor,

