Al dia siguiente: 4 de noviembre «¿De quién será?», es la única frase que invade mi mente mientras juego con el brillante y costoso arete. Lo sostengo con la punta de mis dedos, dejando que este se mueva con el leve movimiento de mi mano y viendo como el sol pasa sus rayos formando pequeños destellos y reflejos que me mantienen hipnotizado por un momento. Este arete no es de Isabel, ni siquiera es de alguna persona que yo recuerde o que con la que haya tenido contacto entonces, ¿por qué llegó a mis manos?, ¿quién me lo envió? y la pregunta más grande ¿qué es lo que significa? ―¿Señor Valois?― Escucho la voz de mi asistente y dejo de ver el arete para prestarle atención. ―Dime. ― ―La junta de las dos se canceló, me acaban de avisar. ― ―Perfecto, entonces le diré a Isabel que yo

