El me sento en el sofá y el poniéndose de rodillas en el suelo, siguió besándome los labios el cuello llevándome al borde de la excitación, termino de quitarme el vestido, con sus ojos muy abiertos llenos de deseo por mi cuerpo, arranco mi pequeño hilo y saco su venosa polla para ingresarla en mi, con extrema fuerza, pase de gemidos a gritos y sus manos apretaban mis pechos, mi orgasmo bañaba su polla por completo —Ooooh mi amor te amo tanto le dije… —Siiii dámelo todo mi muñeca yo también te amo, Reny eres la mujer de mi vida… haw haw haw es lo que salía de mi boca con sus rápidas embestidas, con aquellas sensaciones tan deliciosas que ¡producían fuego! Hasta que comenzaron a tocarnos la puerta, —¡hijo abre la puerta! ¡Wanda esta aquí! Seguían tocando, ¡hijo por favor abran! ¡Wanda esta h

