—Está bien te acompañare a comer, pero dame tiempo para asimilar esto, yo la verdad no tengo experiencia en relaciones secretas, amores de oficina, amantes ni nada de esto Joseph… —Preciosa déjamelo a mi yo manejare esto, solo te pido que siempre estes disponible para mí y él puso su mano en mi entrepierna para apretarla. Haaaaaa yo sentí una corriente por toda la espalda, me beso el cuello y salió de mi habitación para irse a la suya. Me fui a maquillar, arreglar mi cabello, mis sandalias altas y mi pareo rodeando mis caderas. Terminaba de colocarme unos aretes grandes cuando el toco a mi puerta, me tomo de la cintura y admiro según el mi belleza, nos dirigimos al comedor y él me dijo que pediría una mesa aparte solo para los dos, me quede atrás caminando más lento, pues adrede para disi

