También tarjetas de regalos además de algunas notas escritas del puño y letra de Adnan. Las leí todas donde agradecía por la rapidez en las entregas de las estructuras, alabando nuestra eficiencia y calidad, pero otras de ellas estaban un poco subidas de tono… si los árabes son hombres muy calientes… no tenía la menor duda que podría disfrutar un buen sexo con él, pero siendo nuestro cliente… mmm la verdad no estaría en mi radar, aunque sentí que él no se daría por vencido tan fácilmente y seguiría con su intensa seducción. Comencé a quitarme las joyas y las clavijas de mi cabello para soltarlo, pero me vi interrumpida cuando tocaron a mi puerta, ‹‹Joseph está equivocado si cree que vendrá a reclamarme›› esto fue lo primero que se me vino a la mente y me fui enojada a abrir la puerta para

