El pobre de Chris muy asustado bajo sus brazos de nuestros hombros y se las mintió en sus bolcillos. — ¿A dónde crees que vas Clark? —Nos dirigimos al “Bar Ferdinand” ¿nos quieres acompañar? la pregunte con una sonrisa… Creo que me adelante a invitarlo por que los chicos me decían ¡NOOOO!!! con señas, pero no alcance a verlos. —Entendido llegare más tarde dijo con el rostro molesto. Llegamos al lugar y celebrábamos nuestros nuevos puestos de trabajo, pedimos varios shots y gritábamos riéndonos mucho. Yo ya me sentía algo mareada, ya no quería seguir bebiendo, pero varios chicos sentados en el bar nos enviaban tragos y Johana les coqueteaba descaradamente, me sentía mal por Chris solo notaba su mirada triste. Después sentí un peso a mi lado y una mano fría en mi rodilla, yo giré mi cabez

