Narra Airys Como si de un deja vu se tratase me despierto en un lugar desconocido, desorientada y muy confundida. La diferencia es que esta vez no estoy siendo amordazada y se quién me trajo a este lugar. A mi mente llegan cada momento especial que he pasado con Yeisir, nuestras discusiones, su toque en mi piel y sus palabras que tanto necesito en estos momentos. Las lágrimas surcan por mis mejillas, tengo que salir de aquí. Observo cada detalle de esta habitación buscando posibles escapes. Un leve mareo me obliga a sentarme en la cama cuando intenté poner en pie, ya mejor, seguí dispuesta a buscar un escape. Las ventanas están bien selladas y la puerta está bien asegurada. Corro hacia el baño, pero en este solo hay una pequeña ventana que hasta barrotes tiene, mi cuerpo no podría traspa

