Salgo de la oficina a despedir a Damian, veo como ese imbécil se la come con la mirada, Hanna es demasiado inocente y no se percata de ello. Fulmino con la mirada a Albert, no la quiero cerca de mi Hanna. Así sé que me encierro en mi oficina me sirvo uno, dos, tres y no sé cuántos whiskies más. Llega la noche y me voy a mi departamento, estoy cansado y me quedo profundamente dormido. Me despierto no sé qué hora es, no quiero salir la resaca del día anterior me está matando. Debo parame e ir a trabajar pienso. Llego a la oficina y la veo, esta hermosa, ese uniforme se apega perfecto a su delicado y curvilíneo cuerpo. – Buenos días Srita Hanna digo con tono seco. Ella voltea a verme, pienso no tiene la culpa que la trate así, es tan hermosa que cualquier hombre caería a sus pies. – Buenos días Sr. Brown le oigo decir. Me acerco tanto a ella que casi la puedo besar. –Hanna hermosa soy Dereck digo pareciendo ofendido. Ella baja su linda mirada apenada y replica – Lo siento Dereck. Me encanta provocar ese sonrojo en ella es demasiado inocente. Entro a mi oficina y no salgo hasta ya noche.
Hanna: Mi jefe de nuevo…..ayer enfundaba en rabia y otra vez feliz. Sí que es demasiado bipolar. Estaba trabajando como siempre pegada a mi ordenador, de pronto veo la hora de almuerzo, así que me dispongo a salir, no he hecho amigos por acá todos me ven como bicho raro y no sé por qué, pero trato de ignorarlos. Así que cuando baje decidí esperar a Nelly quizás podamos ir a comer juntas. Veo que viene hablando por teléfono y en cuanto me ve cuelga. –Te hablo después- dice y a la vez me rueda los ojos con fastidio. - ¿Qué Hanna? Pronuncia con enfado. – Quizás podamos ir a comer te parece, digo.
-olvídalo no necesito de ti, además es mejor que nadie se entere que vivimos en la misma casa.
-¿Pero, porque? Digo confundida
- Entiéndelo es mejor así, además no somos nada, o Si? Pronuncia
-Somos casi hermanas
- No Hanna no lo somos, te detesto y te odio, ojala no te hubieras aparecido jamás – dice con reprimenda.
Siento mis lágrimas salir por sus palabras, dijo que me odia, pero como si he tratado de agradarle en todo. Veo como se marcha en un lujoso auto. Se me olvidan las ganas de querer comer así que corro mejor a los baños, siento mi corazón salirse de mi pecho como puede guardarme odio si jamás le dado motivos. Corro llevo mis ojos inundados en lágrimas, no me doy cuenta y me tropiezo levanto mi mirada tratando de secar las lágrimas con ambas manos, - Perdón, lo siento no me fije. Digo muy apenada y cuando levanto mi mirada es el…el CEO. Se me queda viendo con esos intensos ojos grises. Mientras voltea a verme. – Srita Wilson, se encuentra bien- añade con preocupación.
-Perdón- vuelvo a decir. No me fije, le prometo tendré más cuidado la próxima digo, mientras paso a su lado para llorar en el baño.
Narra Christian White
Estaba hablando por teléfono con Dereck, cuelgo, de pronto siento como alguien tropieza conmigo. Es ella Hanna Wilson, me apeno un tanto en verla así, se ve demasiado mal, sus ojos grises están inundados en lágrimas, vaya, no lo había notado Dereck sí que tiene razón, tiene unos ojos muy hermosos, pero con esas lagrimas se opacan. Le pregunto si se encuentra bien, ella solo se disculpa apenada y se marcha. Me quedo atónito cuando la vi así. La verdad no sé qué sentí, pero me compadecí por ella, es joven, casi una niña.
Mientras firmo unos papeles en mi oficina, veo por la puerta entrar a Nelly Black, es una mujer demasiado atractiva y seductora, con razón todos caen a sus pies, pero conmigo ya NO.
- Hola Chris, dice mientras camina contoneándose hacia mí.
- Que necesitas, si es de trabajo habla y si no te puedes marchar, la puerta es demasiado grande – digo sin prestarle atención.
- Shhh, porque eres así conmigo, dice mientras rueda los ojos ofendida.
Me levanto de mi enorme silla, camino hacia ella, veo como descubre sus senos con seducción. La tomo por la muñeca – Vete si no tienes nada que hacer aquí, mejor vete. Además tengo mucho que hacer. – digo con enfado.
Ella solo me rueda los ojos. – Chris relájate, ven vamos a divertirnos dice mientras acaricia mi nuca. – NO, digo con rabia y le doy una mirada matadora. – Te lo pierdes dice irritada y se marcha.
Hace dos años que llego a la empresa, claro el potencial lo tiene y no se niega por ende su ascenso. Es una de las mejores en su rama, pero testaruda. Tiene fama que se ha acostado con media empresa. Caí una vez en sus enredos, no lo niego es muy buena en la cama, pero desde esa vez no quise saber nada más de ella. No sé cómo me deje enredar y por ello perdí a la mujer que he amado toda mi vida, Mónica, era única y especial, por andar en las borracheras caí en los brazos de Nelly, la lleve a mi pent house y la hice mía, se me había olvidado que Mónica tenia llaves, ese sábado entro al pent house y me vio metido en la cama con Nelly teniendo sexo, cuando la fui a buscar ya me odiaba y no quiso saber más de mí, la perdí, por culpa de mis andaderas, ahora esta felizmente casada y tiene dos gemelos. Me alegro por ella pero me culpo todos los días como pude echar a perder diez años de relación con la única mujer que soportaba mis defectos y mis cambios de humor.