Primera Impresión

1571 Palabras
NARRA DERECK BROWN   Estoy hablando por teléfono con mi mejor amigo y casi podría decir hermano Christian, me indica que tendremos que comenzar a trabajar la nueva colección para la próxima temporada y que tendré a una nueva asistente, a decir verdad han pasado varias por acá y todas se han marchado, para Christian soy un dolor de cabeza, no niego soy un mujeriego suelto a morir, me he acostado con todas las que han pisado esta oficina y después ya nos vuelvo a buscar volviéndome frio con ellas, por lo que les disgusta y mejor se marchan. De pronto volteo y la veo, es demasiado hermosa una mujer muy joven, veo sus enormes ojos grises, no puedo creerlo. Me saluda con mucha cordialidad, pero la verdad me gusta que me llamen por mi nombre, me siento demasiado viejo si no lo hacen. La saludo y no puedo dejar de perderme en esos hermosos ojos y veo la fineza de sus labios, se ven demasiado tentadores. Indico las tareas que debe empezar a hacer. Por momentos la veo y está muy concentrada en lo que hace, veo mi reloj y casi es hora de almuerzo, así que decido invitarla a comer, agradezco no se haya negado. Platicamos a gusto, no tiene mucho que contar pero no sé qué tenga que con su sola presencia hace que quiera estar cerca de ella. Después de la hora de almuerzo, llamo a Christian, agradezco mucho me haya contratado a esa preciosa mujer. – Imbécil, dice con tono de juego él al otro lado del teléfono. No me digas que tienes a tu próxima víctima para tus juegos de seducción dice por el otro lado de la línea. -         Jaja ríete lo que quieras, pero te aseguro que esta no se me escapa tampoco- digo con el mismo tono de juego. Estoy en mi departamento, veo el techo y no puedo dejar de pensar en esa hermosa sonrisa que tiene, sus ojos grises parecieran ser ahora mi perdición. De pronto oigo el timbre y salgo a abrir y allí esta ella, Nelly, es demasiado sexi y ardiente, hemos estado siendo amantes desde hace un año y medio, llego a la empresa como Publicista y desde que la vi no pude contenerme a enredarme en los encantos de sus curvilíneas. Es la única con la que he durado tanto tiempo como mi amante, además es muy buena en la cama. La hice mía esa misma noche, luego le pedí un taxi para que se fuera. Quedando solo de nuevo, pero de pronto su hermosa mirada vuelve a mis recuerdos, diablos que me está pasando?   Llego temprano como siempre a la empresa, la veo ya en su puesto de trabajo la saludo cordialmente. – Srita a mi oficina, digo con una sonrisa en mi rostro veo como asiente y camina tras de mí. -Si Sr. Brown dígame que necesita- dice con profesionalismo. Camino hacia ella seductoramente y digo – Quedamos en que solo seré Dereck digo mientras levanto su barbilla y quedo clavado en su mirada, dios es tan inocente pienso. -         Perdón, es la costumbre- dice un tanto apenada. -         No se preocupe digo enderezando mi postura, para pagar el error digo y volteo a verla nuevamente, veo como se empalidece. Debe acompañarme a un almuerzo de negocios- digo. Ella asiente con una sonrisa, quisiera en este instante tirarme sobre ella y saborear la exquisitez de su boca. Me contengo y le pido se retire pero antes debe traerme un capuchino.   Yo: Salgo de la oficina del Sr…..digo Dereck, casi quedo hipnotizada ante sus encantos, no lo niego es demasiado atractivo, llevaba puesto un traje gris y su camisa blanca un tanto entre abierta dejando ver su fornido y trabajado pecho, que mujer no caería ante él. Además yo no tendría oportunidad, jamás no he tenido novio ni mucho menos he estado con alguien, porque pienso esto, concéntrate Hanna es solo tu jefe. – Es hora de irnos Hanna hermosa, nos vamos- dice él. Tomo mi bolso apago el ordenador y camino tras él, nuevamente no deja de mirarme es incómodo para mí, acaso tengo algo malo pienso. Bajamos al estacionamiento y montamos su lujoso auto, vaya que si lo es, un Ferrari rojo. Me abre la puerta del auto para que entre, tomo asiento y veo como él lo rodea y toma asiento. Mientras maneja lo veo de reojo, es tan atractivo pienso. Platica indagando si he tenido novio o estoy casada o quizás comprometida, mientras llegamos a nuestro destino, me apeno tanto ante su pregunta me sorprende, así que le digo que jamás he tenido uno, veo como queda tan asombrado ante mi respuesta. Llegamos a un lujoso hotel allí nos esperaban dos socios. Ambos se presentaron como Damian y su hijo Albert. Este ultimo me pareció demasiado atractivo también. Nos sentamos en una de las mesas para ordenar y hablar de negocios, el Sr. Damian hablo casi todo el tiempo sobre cerrar el negocio, su hijo Albert estaba a mi lado escuchando atento, mi jefe estaba con todas la muestras y papeleo para firmar y cerrar el contrato, de pronto veo como Albert me sonrió, hago lo mismo, si no sería descortés de mi parte. Veo de reojo como mi jefe fulmina con la mirada a Albert, él no se percata así que decide entablar conversación conmigo. Asiento muy apenada a sus preguntas, veo sus exorbitantes ojos café clavarse en los míos, de pronto mi jefe carraspea un poco haciendo que Albert y yo lo volteemos a ver. – Bien dice con tono serio, Damian que te parece si cerramos trato en la empresa. Te invito a que pases la siguiente semana, de seguro Christian querrá oír toda tu maravillosa propuesta dice levantándose de la mesa. Bien nos retiramos, Vamos Srita Wilson debemos arreglar otros asuntos dice. Me despido de ambos y de pronto Albert poniéndose en pie se despide besando mi mejilla, me sorprendió lo hiciera. Volteo a ver a mi jefe y como lo termina de matar con la mirada. No entiendo porque se pone así. Llegamos a su lujoso auto y en el camino no dice ni una sola palabra, pienso a mis adentros porque se comporta así, al llegar a la empresa. Veo a Nelly. –Sr Dereck Brown quiero que vea la nueva campaña de publicidad- añade seductoramente y sin voltear a verme, soy invisible o qué? -         Bien vamos a su oficina – Srita. Wilson por favor adelántese y termine de organizar todo lo que le pedí - dice el sin siquiera voltear a verme. Asiento y camino hacia el elevador. No entiendo su actitud para conmigo, en la mañana estaba de lo más feliz y ahora cambio su actitud. Entro al elevador y lo veo al apuesto CEO de la empresa, llevaba puesto un traje n***o, camisa blanca y para combinar un pañuelillo del mismo color del traje en su saco. -         Buenas tardes – digo mientras agacho la mirada. Él solo voltea a verme de reojo y saluda también con un buenas tardes. Veo como está escribiendo en su teléfono, puedo sentir la exquisitez de su loción tan varonil, bajo en el piso diez y el continua al doce donde está su oficina. Llega la tarde, termine mis pendientes, mi jefe ya no se asomó por acá, quizás siga molesto, pero no entiendo su actitud para conmigo, porque se porta de esa manera además Albert se portó muy lindo conmigo, o solo sea porque él no le agrade, llego a casa Tom pregunta por Nelly, le digo que no le visto para nada exceptuando que tenía unos proyectos que mostrar al Gerente, era casi las diez de la noche y Nelly no aparecía, creo que es costumbre, siempre llega tarde con la excusa que tiene mucho por hacer, con eso de que la ascendieron a Jefe de Publicidad.   - Termine de hacerle el amor a Nelly, pasamos toda la tarde y casi noche en mi departamento, me desquite, quería sacar de mi cabeza a Hanna por unos instantes, pero no pude, me mataba de coraje al ver como Albert le coqueteaba, lo fulmine con la mirada pero parecía no importarle, además tendrá la misma edad que Hanna, no puedo creer pienso, como puedo sentirme así por una mujer que acabo de conocer, no sé pero la inocencia de Hanna me cautivo.  Llego temprano a la oficina de mi amigo. – Vaya, vaya hasta que por fin te acordaste que tenías hermano – dice  con sarcasmo. -Por favor Cris, digo. Me conoces el trabajo me consume como las mujeres, rio ante esto último. - Por cierto,  ¿Cómo te está yendo con tu nueva asistente? Pregunta. Denota como cambio mi semblante, Hey que te sucede? Pregunta con curiosidad. - Albert, digo con tono seco. Recordando como la veía ayer. -Albert? Dice frunciendo el ceño. El hijo menor de Damian Collins. Que pasa con él? - El idiota ese estaba ayer coqueteando con Hanna, mi asistente- digo con furia en la mirada y voz. Veo como Christian me mira con sarcasmo.- Y eso en que te afecta a ti? Pregunta. - Que….digo pero callo. ¿Qué? Pregunta Christian. - Quiero a Hanna primero para mí, digo con firmeza. Christian frunce el ceño, me ve como si estuviera loco. Y añade con burla otra vez. – Acaso mi amigo te enamoraste o estás loco?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR