Después de la graduación estuve trabajando con mi padre en el despacho, ahí pude integrarme a un caso muy interesante y el cuál tiene todas las de ganar, ni siquiera note que ya solo faltan un día para la boda, si no fuera por qué papá me lo recordó está mañana y ahora quiere que regrese temprano a casa para ver todos los detalles de los preparativos.
Ayer le mandé a mi padre las clausulas para mí contrato nupcial:
1- El contrato solo dura un año y seis meses.
2- Cada quien será dueño de su tiempo, es decir los dos podremos trabajar y salir a divertirnos si así lo deseamos.
3- Dormir en recámaras separadas.
Hoy por el medió día vino Mark a entregarme el contrato para poder firmarlo y así lo hice.
-Señorita Báez, necesito lo verifique bien y si algo falta pueda decirme para realizar un nuevo contrato.
-Esta todo perfecto- le digo mientras pongo mi firma en la última hoja.
-Si eso es todo me retiro, el señor me espera- recoge la carpeta y gira para ir a la salida.
-Espera, solo quiero preguntar algo- el se detiene y voltea con una mirada curiosa -¿Por qué nunca viene tu señor, personalmente?- parece pensar la respuesta.
-El señor está ocupado- dice de manera ligera, y sale por la puerta demasiado rápido.
Me quedo pensando un poco, al fin mañana lo conoceré y algo en mi corazón me dice que todo será una caja de sorpresas, decido ponerme a trabajar y terminar con mis pendientes del despacho para después salir con la señora Gisela a ver cómo va toda la boda, ella ha sido tan amable y yo le he tomado el pie de eso ya que ella sola se ha encargado de la boda y yo no tengo el más mínimo interés, termino mi trabajo a las cuatro de la tarde y aviso a mi padre que iré a ver cómo va todo, la boda será en casa de mi padre así que debo conducir allá, al llegar saluda a mi Nana a quien no he visto casi por estar metida en el despacho y de lejos me saluda Gisela con una sonrisa.
-¡Zoé querida!- se acerca a mi y me abraza y da un pequeño beso en la mejilla.
-Gisela que gusto verte de nuevo, ¿Cómo va todo? ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?- pregunto y ella niega con la cabeza.
-No querida, todo está listo tu ve a descansar mañana temprano vendrán unos estilistas que contraté- dice y se despide de mi mientras va con la Wedding planer.
Subo a mi habitación y decido ponerme a empacar mis cosas que llevaré conmigo ya que en una cláusula de el específica que viviremos en su casa, la tarde se me va en esto y decido tomar una ducha y dormir ya que mañana será un día pesado.
Al día siguiente "Boda"
Me levanté al escuchar los grandes toquidos en la puerta, me pongo mis pantuflas y voy a abrir para mí sorpresa es Gisela y detrás de ella vienen otras personas que supongo son los estilistas.
-Querida ¡estas lista!- dice y yo asiento mientras trato de fingir una gran sonrisa, me muevo hacia un lado para dejar pasar a las demás personas, Mica entra y dice que va a preparar la bañera, unos minutos después sale y dice que ya está lista, se acerca un estilista y me entrega una loción de baño de fresa y un shampoo especial igual de frutas rojas, voy hacia la bañera y echo un poco de la loción y poco a poco me meto mientras pongo un poco de música, lavo mi cabello y después mi cuerpo y el tiempo de sobra lo ocupo para relajarme, estoy casi durmiendo cuando tocan la puerta del baño.
-Puedo pasar mi niña.
-Si Nana, entra- digo mientras bajo el volumen de mi música.
-Ya estas lista, digo llevas alrededor de una hora tomando el baño- me dice con una sonrisa y yo abro los ojos como platos ¿Cómo que una hora?, pregunto para mí misma.
-Si Nana ya iba de salida- miento y ella suelta una risa típica de que no me cree lo que digo.
-Mi niña se que tu no estás preparada, pero deseo que el te haga feliz y si no es así puedes volver aquí.
Yo sonrió y la abrazo, ella me entrega una toalla y una bata y salgo de la bañera para ir con los estilistas, al salir no veo a Gisela pero supongo que ella también fue a arreglarse, dos horas después terminan de maquillarme, peinarme y arreglarme las uñas, ya solo queda ponerme el vestido, en ese preciso momento entra Gisela con un hermoso vestido lila, largo y elegante y un maquillaje sencillo, vino para ayudar a Mica a ponerme el vestido, después de ponermelo ellas me observan con ojos llorosos y tratan de limpiarse las pequeñas lágrimas que quieren formarse, Gisela se acerca y me obsequia una pulsera que utilizó el día de su boda y Mica me trae un collar hermoso que era de mi madre, al verme en el espejo quiero llorar, me veo realmente hermosa pero no es como yo quisiera casarme.
-Te espero en el jardín cariño, no tardes- dice Gisela abrazándome.
-No tardes demasiado mi niña- mi Nana se va tras Gisela, y yo observó al jardín donde está todo hermoso, tocan la puerta y es papá quien al verme se le salen unas cuantas lágrimas.
-Mi princesa, estás toda hermosa- dice con su voz entrecortada.
-Gracias papá.
-Trata de estar feliz hija, solo será pico tiempo y lo estás haciendo por nosotros, recuérdalo.
Yo solo asiento y bajo con papá de la mano, el jardín se ve demasiado hermoso, hay solo como 20 invitados y puedo ver a Isabela llegando apenas, se le hizo tarde, tan común de ella y me dedica una gran sonrisa, la música comienza a sonar y cerca del altar puedo ver una figura alta de espaldas con un traje hecho a la medida, comienzo a sentir nervios y trato de calmarme. Al llegar al altar bajo la cabeza de los nervios que tengo y escucho a papá decirle:
-Te entrego mi tesoro más preciado, cuidala por favor.
-Asi será señor Báez- responde una voz gruesa, que hace que instintivamente levanté mi cara, me quedo boquiabierta, la mitad de su rostro está cubierto por un antifaz n***o y en la otra mitad se me hace atractiva, puedo ver el color de sus ojos grises igual que la señora Gisela y el pelo es castaño obscuro como su padre, pero la parte cubierta por el antifaz se le nota cicatrices de quemadura, noto como se tensa al sentir que lo miro demasiado y no se que cara haya puesto que parece le molesto, decido voltear hacia el juez el cual empieza con la boda, al menos agradezco que no fue un anciano o un viejo asqueroso, el momento de poner los anillos llegó y extiendo mi mano la cual toma y siento algo raro al sentir su tacto, el pone el anillo y yo hago lo mismo, sigue la parte del beso y solo nos damos un pequeño pico y todos aplauden y nos felicitan, decido ir a sentarme, Isabela se acerca y noto su cara de desagrado.
-De verdad te cásaste con esa cosa, ya veo por qué buscaba mujer, amiga no lo tomes a mal pero parecen la Bella y la Bestia- dice.
-No hables así de el, te lo dije antes todos merecemos respetó- le digo arta de que siempre haga esos comentarios, y yo me siento mal de la manera en la que reaccione, tal vez el sintió que me desagrado ver su cara, pero no fue eso, si no que ví algo conocido en ella no sé si sea que se parece a la señora Gisela, debo pedirle una disculpa y aclararle las cosas para que no se malinterpreten.
Voy a la mesa donde debo sentarme y me siento a lado de mi esposo, el está concentrado mirando al vacío que nisiquiera noto mi presencia >>Tal vez se molestó por tu reacciónJacob
Hoy es el día de la boda, me levanto y voy al gimnasio que tengo en casa, después de una hora voy a tomar una ducha y salgo con la toalla envuelta en la cintura, pego un brinco al ver a mi hermano parado en la puerta.
-¿Cuando llegaste?- pregunto mientras voy a abrazarlo.
-Hace dos horas aterricé, pero quise darte una sorpresa.
-Y vaya que lo es.
-Sigues aferrado a eso- pregunta de repente y se a lo que se refiere.
-No puedo parar ahora, es demasiado tarde.
-Y si lo descubren, ¿sabes lo que puede pasar?- lo se, pero se lo que hago, se supone que soy el mayor y yo debería regañarte a ti no tu a mi- le digo para olvidar ese tema y el parece entender por qué ya no habla más de eso.
Me pongo el traje, peino mi cabello, recibo un mensaje de Mark que ya está abajo, trato de controlar mis nervios, me despido de mi hermano Lucca, el cuál me hace saber que no irá y yo lo comprendo, subo al auto y una hora después llegamos a la casa de los Báez, saludo a mis padres y me pongo en mi lugar, noto como algunas personas me miran raro.
La música comienza a sonar y se que ya llegó el momento, trato de ponerme serio para que no me delaten mis nervios.
-Te entrego mi tesoro más preciado, cuídala por favor.- dice el señor Báez.
-Asi será señor Báez- respondo seguro de eso.
Y en ese momento esa carita linda voltea verme, esos ojos marrones, ella es tan preciosa. Quiero sonreír, pero su cara parece de decepción o tal vez asco, no lo sé pero hace que mi humor cambie radicalmente y esas sonrisa que quise mostrar se convierta en furia total >>tal vez no sea la indicada>no creo que fue la mejor decisión<< grita mi conciencia y tengo la urgencia de ir a fumar un cigarrillo para calmar mi ansiedad, me levanto y voy hacia el estacionamiento para fumar tranquilo.
Vuelvo a la mesa y mamá me pedí que saque a bailar a Zoé, voy hacia ella y le extiendo la mano y ella mira confusa, pero acepta inmediatamente, mientras bailamos siento las mirada de los demás curiosos sobre mi, ella parece notarlo.
-No le hagas caso- menciona tranquila. Yo no digo nada y en cambio la pego un poco más a mí y ella se tensa un poco, lo cual hace que me sienta raro.
La boda termina y le digo Mark que la estaré esperando en el auto, el asiente y va a buscarla, una hora después llega con dos maletas y ella sube al auto, mis padres y su padre nos despiden, Mark maneja y yo solo pienso en su reacción que me dio, nunca me importo lo que la gente dijera pero solo pensar que a ella le doy asco hace que me sienta mal.