Lo que siento.

2203 Palabras
Acabo de terminar la lasaña y ahora estoy más que decidida a llevar está relación bien con Jacob, Amanda se fue a descansar después de probar mi comida y decirme que era una lasaña de las más deliciosas que hubiera comida alguna vez, pongo la mesa y veo la hora en mi reloj 7:20 me da tiempo de darme un baño rápido y cambiar mi ropa y subo hacerlo, al terminar de bañarme me pongo un vestido corto de verano color blanco y unas sandalias del mismo color y bajo para recibir a Jacob, me pongo a leer un libro para matar un poco el tiempo han pasado 25 minutos y no escucho ningún movimiento por la casa voy a la sala de estar y decido marcar su número pero recuerdo que ni siquiera lo tengo, decido enviarle un mensaje a Mark. >>Hola Mark, perdona si te interrumpo podrías pasarme su número de Jacob, por favor Envío el mensaje esperando respuesta y de inmediato timbra mi teléfono, con la contestación de Mark y el número de Jacob, no lo pienso dos veces y marco el número, timbra un par de veces hasta que escucho su voz. -Hola ¿Quién habla?- mi corazón late demasiado rápido y por alguna razón me siento nerviosa. -Hola Jacob, soy Zoé quería preguntar¿Si vas a venir a cenar?- trato de sonar segura, no quiero que se de cuenta que estoy nerviosa. -Si, se me hizo tarde pero ya voy llegando- y en ese momento escucho que abren la puerta y corro al comedor a recibirlo. -Pensé que no ibas a llegar- le digo un poco ansiosa. -Disculpa, tuve algunos retrasos en la empresa que me impidieron llegar a la hora acordada- responde en un tono relajado lo cual me sorprende que no tenga la misma actitud de siempre. -Toma asiento en unos momentos comienzo a servir la cena- el hace lo que le ordenó y voy al horno por la lasaña y comienzo a servirle, Amanda me trajo un vino el cuál dice es el favorito de Jacob, lo llevo a la mesa y sirvo en dos copas le entrego una y la otra la pongo en mi lugar, la botella de vino la dejo en medio de la mesa donde puse un bonito florero con unas alcatraz hermosas que vi en una florería, en este momento me doy cuenta que son mis flores favoritas. Le hago una seña para empezar a comer y el así lo hace, yo por el contrario no pruebo bocado por qué estoy viendo y estudiando cada una de sus reacciones que hace al probar mi comida. -Tu hiciste la cena- me pregunta y me mira analizando mi respuesta. -Si, yo la hice ¿A caso hay algo mal en ella? si es así dime y podemos pedir otra cosa- le respondo sintiéndome un poco mal que no le haya gustado mi comida. -Para nada, es un buen sazón el que tienes, pensé que lo había hecho Amanda, la verdad estoy sorprendido- y en sus ojos noto un brillo de sinceridad por sus palabras. -Gracias- le digo alegremente y se me ocurre proponerle algo que tal vez rechace pero no puedo quedarme con las ganas -Que tal si te propongo algo puedes preguntarme lo que quieras y yo debo responderte cada cosa y viceversa, es para conocernos mejor, igual puedes rechazarlo si no quieres- le digo para que no se sienta presionado. -Me parece perfecto, empieza tu- responde en un tono que no logro definir si es de sorpresa o de felicidad. -Mmm ¿Además de trabajar, también sales a fiestas? -No, solo me dedico a trabajar- responde -Ok me toca a mi ¿Además de cocinar que otra cosa fantástica sabes hacer? -Me encanta pintar, paisajes o aveces expreso mis sentimientos en ellas ¿y tú tienes algún hobby? -Tocar la guitarra. Y así seguimos platicando sobre nuestros gustos y pasatiempos que tenemos, pero por alguna extraña razón jamás me habla de su vida pasada y el tampoco me pregunta a mi de eso, tal vez no quiera meterse mucho en esos asuntos, seguimos bebiendo vino y ahora estoy viéndolo reírse de una anécdota que me pasó en la universidad, su sonrisa es hermosa y ni siquiera estoy viéndole el físico creo que estoy viendo más allá de eso, estoy comenzando a querer probar sus labios pero me controlo no puedo arruinar esto por mi parte lujuriosa que comienza a salir y más viéndolo tan sexi que se ve sin el saco y corbata >>Zoé deja de pensar esas cosas* -Repite lo que acabas de decirme- me dice mi amiga sin creer lo que estoy diciendo. -Isabela lo que estoy diciendo es que creo que estoy comenzando a sentir algo por el- le repito nuevamente y es que está mañana que sonó mi despertador me levanté con una gran sonrisa en mi rostro y con unas enormes ganas de verlo de nuevo, así que por eso me apure a tomar un baño y poder desayunar con el, pero cuando baje el comedor estaba vacío, Amanda me dijo que salió muy temprano por un incidente en la empresa, le envié un mensaje esperando ansiosa su respuesta mientras desayunaba >>Hola Jacob, Amanda me dijo que ocurrió un incidente, espero todo esté bien, si no es demasiado quisiera volver a cenar hoy contigo :D>Buenos días, espero ya estés desayunando, no hay nada de que preocuparse todo está bien, sobre tu invitación a cenar si me encantaría, te parece bien si nos vemos hoy en un restaurante a las 8:30, Mark pasará por ti<< y con eso alegro más mi día, tanto así que quise contarle a Isabela sobre los nuevos sentimientos que fluían en mi y la cité en la cafetería que está frente al bufete de abogados. -Es que no puedo creerlo, tu siendo tan hermosa enamorada de semejante rareza, deberías conseguir otro, hay demasiados hombres guapos en la ciudad y tú estás enamorada de un adefesio- dice Isabela de una manera burlona. -No vuelvas a hablar así de el- le digo molesta por su actitud. -Soy tu amiga y por eso te lo estoy diciendo, por qué no quiero que vivas atada a un hombre como el, te molesta saber la verdad y que yo sí estoy feliz con un hombre realmente atractivo como lo es Zad- y esto es la gota que derramo el vaso. -Pensé que podía contar contigo y que te haría feliz saber que por fin estoy poniendo los ojos en alguien y que me apoyarías tal y como yo lo he hecho contigo- respondo mientras me levanto de la silla y camino hacia el bufete, solo la escucho decir -Espero y de verdad te des cuenta del error que estás cometiendo- y no se dónde quedó esa amiga mía que yo tanto quería, llegó a mi oficina y cierro la puerta mientras lloro por esa amistad que creía era sincera y por esos tanto años que estuve para ella, trato de calmar mi coraje y tristeza y comienzo a enfocarme en los casos que tengo para hoy. Después de largas audiencias, me tomo un respiro y prendo mi celular ya que no se me permite tenerlo encendido, al momento comienzan a llegar muchas notificaciones y decido meterme a Twitter para ver de qué se trata tanto escándalo pero al abrir la aplicación lo primero que veo es una nota de un usuario anónimo [Se dice que el CEO de la empresa de telecomunicaciones más grande de la ciudad obligó a una mujer de nombre Zoé Baez a contraer matrimonio bajo amenazas, no solo es un ser despreciable este hombre si no que obliga a las mujeres a casarse con el por qué nadie lo quiere cerca por su horrible apariencia, fuentes muy cercanas a mi lo han visto con su cara deforme, debido a su accidente de años atrás.] deje de leer esa estúpida nota y todas mis notificaciones eran sobre mi o sobre la gente que criticaba la apariencia de Jacob, inmediatamente marque su número pero me mando directo a buzón, decidí mejor marcarle a Mark, pero igual su teléfono sonaba apagado, me levanto rápido de la silla y voy a mi auto para conducir hasta su empresa, en el camino le hablo a mi papá para contarle lo sucedido y la razón por la que voy a salir, el me comprende y pide que no me preocupe por el bufete. Al llegar hay mucho revuelo fuera de la empresa, las entradas están totalmente bloqueadas por reporteros, tomo un respiro y salgo de mi auto, escucho gritar a alguien -Ella es su esposa- y en ese preciso momento todos voltean a verme, lo bueno de ser abogada es que sabes controlar esos nervios y tienes una gran facilidad de palabra, camino a pasos seguros a la entrada y empiezan con sus preguntas todos a la misma vez. -Contestare cada una de sus preguntas, pero por favor, sean claros y uno por uno- digo sin nervios y en forma sería. -¿Es cierto que la obligó a casarse?- comenta uno y todos acercan sus grabadoras y micrófonos. -No, eso es una mentira, el y yo planeamos nuestra boda desde hace seis meses y yo fui la que pedí fuera algo familiar- respondo aunque si prácticamente me haya obligado. -¿Desde cuándo se conocen?- pregunta otro y yo me invento una gran historia. -Nos conocimos en una debate, el estaba ahí atento a todo y dando sus argumentos sobre su postura, los cuales realmente era muy válidos, instantáneamente me sentí atraída por el y me acerque aún con el temor de ser rechazada, pero el también se sintió atraído por mi y comenzamos una amistad la cuál se fue convirtiendo en otra cosa, después de dos años de relación el me pidió matrimonio y ahora soy la señora Lennox- digo orgullosa de mi gran historia. -¿Y por qué nunca salieron en público o hicieron su relación pública?- ataca otro más. -Yo fui la que pidió todo esto así, a mi no me gusta estar en la opinión de la gente como ahora. -¿Fue eso o es que le avergüenza la apariencia de su “esposo"?-dijo una voz un poco molesta, trate de visualizar rápidamente a quien había hecho esa pregunta pero fue en vano, todos acercaron más sus cámaras en espera de mi respuesta. -Eso es solo un rumor que la gente que odia a mi marido esparció, si, tuvo un accidente pero nada de gravedad, en realidad es un hombre demasiado atractivo que no se compara a ningún galán de telenovela, es un esposo muy guapo y atento conmigo, deberían de dejar de creer todo lo que la gente dice- dijo sarcásticamente esto último. -Si es así ¿Por qué nunca se muestra en público su esposo? -No le gusta llamar la atención, pero definitivamente si lo vieran quedarían asombrados con su belleza., es por eso que el prefiere evitar este tipo de chismes y escándalos, el prefiere darse a conocer por su gran desempeño de manejar las empresas de su padre y poder expanderlas mundialmente- ellos me miran asombrados por mis respuestas y yo me siento satisfecha por lograr calmar este escándalo -ahora si me permiten debo subir a ver a mi amado esposo, les agradezco su tiempo, con su permiso- sin esperar a sus respuestas camino dentro del edificio para subir a la oficina de Jacob. Mark al verme subir me recibe con alegría y una sonrisa de aceptación, tal vez escucho o vio la entrevista, le devuelvo la sonrisa y tocó la gran puerta de madera. -Pase- escucho su voz y de repente siento los nervios a flor de piel, empujó la puerta y ahí está el tan concentrado en su computadora que parece que no se enteró de nada de lo sucedido. -Venia a esperarte para la cena- digo rompiendo el silencio que había. -Aun faltan dos horas- dice mirando su reloj. -¡Oh! cierto no me había percatado de eso- quiero contarle lo de hace un momento pero tal vez no le interese saber y como si leyera mis pensamientos levanta su vista del computador para mirarme. -Me enteré de lo sucedido- dice y yo dejo de juguetear con el dobladillo de mi falda -¡Gracias por defenderme!- y su voz ahora es tan diferente y tiene una sonrisa en el rostro que hace que mi corazón lata con rapidez. -Eso es mi deber como esposa defender nuestro matrimonio de esos rumores falsos- y hasta yo me sorprendo por esas palabras. -Bien, dejaré lo que falta a cargo de Mark, vamos a casa yo prepararé la cena- me sorprenden sus palabras y el camina conmigo afuera. -¿Tu cocinas? -Si, te sorprenderá saber todo lo que se- dice un poco misterioso. -Y yo encantada de descubrir todo lo que ocultas.
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