Trato de apurarme con mis tareas, papá me dijo que tenía algo importante que decirme y tendría que regresar al casa para la comida, voy hasta Isabela mi mejor amiga.
-Tengo que irme, papá me espera en casa- le aviso a Isabela quien al parecer no se percata de mi presencia por estar mirando a su novio Zad, uno de los mejores corredores del equipo de americano de la universidad.
Me pongo frente a ella y le pasó mi mano por su cara para que me haga caso.
-¡Que decías! no te escuché discúlpame Zoé- dice mientras pone su cara roja, mi amiga es realmente hermosa es una de las chicas populares de la escuela, las dos cursamos leyes y estamos por terminar, solo nos falta un mes para acabar.
-Que debo irme, tengo una comida con mi papá.
-Si está bien amiga, ve con cuidado nos vemos mañana- dice mientras se levanta de la banca para despedirme de un beso en la mejilla.
-Cuidate Isa y deja de babear tanto- le digo en una carcajada y me doy media vuelta para ir a casa.
Mientras conduzco pienso que será eso tan importante que papá quiera decirme, aparco el coche afuera y entro a la casa, saludo a Mica ella es mi Nana, la veo como mi abuela ya que somos tan unidas y por lo regular siempre le cuento a ella lo que me sucede y ella me aconseja.
-¡Mica! que guapa te vez hoy.
-Mi niña tu siempre con tus cumplidos- me dice con una tierna sonrisa pero noto que hay algo raro en su mirada como una pizca de inquietud.
-Pasa algo, te noto un poco estresada.
-No, para nada mi niña- contesta pero evita mirarme a la cara, se que me está mintiendo siempre hace eso cuando miente, tal vez tenga algo que ver con la plática que tendré hoy con mi padre. Dejo de preguntarle y voy al comedor a esperar a que llegue mi papá, observó mi reloj y veo que falta poco.
Al pasar 5 minutos la puerta se abre y eso quiere decir que ya llego.
-Hola hija, ¿como te fue hoy?- pregunta mientras llega hasta mi y me da un beso en la frente.
-Bien papá, y ¿como va el despacho?
-De maravilla hija tenemos bastantes casos, por algo somos unos de los tres mejores de la Ciudad- responde orgulloso. Hacemos un poco más de plática en lo que sirven la comida, sea lo que sea debo estar alerta, no es algo normal que Mica estuviera tan estresada hoy espero no tenga que ver con esto.
Al terminar la comida el ambiente cambio de cómodo a uno tenso, algo me dice que lo que va decirme no va a gustarme para nada, decido romper el incómodo silencio.
-Y bien, dime para que me pediste estar aquí.
-No puedo pasar un rato agradeble con mi hija- dice un poco irónico.
-Padre te conozco bastante, dime sin rodeos- respondo un poco frustrada.
-Esta bien, se que lo que dire no te será nada agradable pero tienes que ayudarme, es por el bien de nuestra familia y de cuidar nuestro patrimonio. Así que no pienses que no es difícil para mí tomar está decisión.
-Estas asustandome, dime lo que tendrás que decir.
-Bien, para empezar te quiero demasiado y esto también es duro para mí. Verás tiempo atrás tuve un pequeño desplome con el despacho, estuvimos en crisis y apunto de quedar en bancarrota- me quedo un poco perpleja ni siquiera estuve enterada de esto. -Para poder salir a flote y no quedar en la ruina hice un trato con un gran líder y ahora debo pagar.
-¿Queeeeee?!- interrumpo a mi padre un poco molesta- Papá pudimos buscar otras alternativas no engancharte con alguien malo y ahora que vamos a hacer como vas a pagar una deuda tan enorme, de cuánto dinero estamos hablando.
-Hija, todavía no acabo de contarte. La deuda no se trata de dinero.
- ¡Ah no! entonces de qué- grito y observó como mi padre se suelta un poco la corbata, se que lo que va decirme es un poco duro para el.
-Veraz el pago consiste en que te cases con el presidente de la empresa que me ayudo- suelta un poco estresado.
-Estas loco, como voy a casarme con alguien que no conozco yo tengo planes para mí futuro y creeme que un matrimonio no estaba en ellos, debiste decirme tal vez yo te hubiera podido ayudar para eso estoy estudiando derecho, para poder ayudarte con el despacho. No debiste tomar decisiones sin mi consentimiento- estoy que me vuelvo loca .
-No entiendes hija, era una situación muy delicada pudimos haberlo perdido todo y está era la única solución- no puedo creer lo que me dice.
- Eres un egoísta solo piensas en ti, yo tengo decisión propia también.
-Esto ya está decidido te casarás, solo acabas tu carrera y te casas, en un mes conocerás a quien será tu esposo- me dice tan relajado que hace que me llene de irá.
Subo las escaleras hacia mi habitación, no puedo creer que enserio tengo que casarme con alguien que no conozco, que tal es un viejo asqueroso de solo pensar se me revuelve el estómago, es que de verdad mi opinión no cuenta. Me siento tan mal quiero llorar y gritar pero no puedo, abro los ojos por que siento una luz muy fuerte alumbrando mi rostro y noto que amaneció en que momento me quedé dormida, observó mi reloj y son las 6 AM decido ir a entrenar un poco solo así saco mi enojo, después de una hora voy al baño a tomar una ducha fría, al salir busco ropa en mi armario y me observó un poco en el gran espejo, de verdad ya se notan mis cambio de entrenamiento sonrió para mí misma termino de cambiarme y bajo a desayunar un poco ya que ayer no tuve apetito al entrar veo a Mica preparando mi fruta.
-Nana tú sabías- pregunto mientras bebo un licuado. Ella agranda sus ojos y se tensa un poco.
-Mi niña si, disculpame no estaba apta para decírtelo yo- me dice mientras baja su mirada en forma de vergüenza.
-Lo se, pero por qué tengo que hacerlo.
-Mi Zoé, para tu papá tampoco fue fácil esto, comprendelo un poco el patrimonio que tus padres construyeron estaba en juego, tu papá se sintió demasiado presionado.
-Pero por qué usarme a mi como sacrificio.
-Se que está mal mi niña, pero sabes que el despacho es demasiado importante para el, no solo por lo económico si no por qué tú mamá puso mucho empeño en el- se que tiene razón, la firma de abogados siempre fue idea de mamá y su gran sueño.
-Pero que hay de mi vida, apenas tengo 22 años.
-Mi niña tal vez no deba decírtelo pero...- hace una gran pausa tratando de decírme.
- Mica dime de una vez- digo mientras tomo su mano.
-Bueno el presidente de la empresa, dijo a tu padre que si no te casabas con el retiraría todo el dinero que dió a la firma y está estaría totalmente en quiebra- no puedo creer eso, osea que a la fuerza tendré que unirme en matrimonio con el.
Después de la plática con Mica me quedé un poco pensativa, tanto que no preste atención a clase y eso a todos les pareció extraño ya que suelo ser muy participativa.
-Y luego dices que la que anda en las nubes soy yo- dice Isabela burlonamente.
-Tengo que contarte algo- la miro en forma sería y ella alza una ceja.
-Estas bien, no te pasa nada dime estás asustandome- dice un poco desesperada.
-Vamos al jardín, allá te cuento- le digo y con esto la arrastró hasta el jardín que está detrás de la facultad, por lo regular aquí vienen los chicos a distraerse con un cigarrillo, a tomar un poco de alcohol o simplemente nadamás a charlar y nadie presta atención a los demás cada quien está en su mundo.
-Bueno ya dime.
-Voy a casarme- digo de golpe.
-¿Queeeeee? y no pensabas decirme a mí que soy tu mejor amiga, se supone que las mejores amigas se cuentan todo- dice indignada.
-No es lo que parece- respondo un poco nerviosa.
-Oye desde cuándo tienes novio y no me enteré, yo si te conté de Zad desde el principio por qué te considero mi mejor amiga y tú ya veo que no.
-Isabela, dejame contar nisiquiera dejas que te cuente el por qué.
-Esta bien te escucho- dice cruzando los brazos.
-Primero que nada yo tampoco sabía que iba a casarme hasta apenas ayer, para eso mi papá pidió que llegara puntual a comida. Me contó que la firma de abogados estuvo apunto de quedar en la quiebra y no encontraban solución hasta que un CEO empresarial le brindo ayuda, con la condición de que yo me casará con el.
-Estas diciendo que es un matrimonio obligado- contesto un poco dudosa.
-Si- respondí sin ganas
-Pero nisiquiera lo conoces, que tal resulta ser un traficante o un mafioso o mucho peor un anciano o quizás un viejo gordo...
-Ya Isa me pones nerviosa.
-Y no vas a resistirte, digo tu siempre has objetado cuando algo no te parece.
-Al principio claro que trate de huir, pero no tengo otra opción si no me caso el despacho de abogados se irá a la quiebra no puedo permitir que por lo que tanto trabajo mi madre se vaya a la ruina.
-Hay Zoé perdóname por siempre ser muy exagerada y no permitir que me explicarás las cosas- dice mientras me abraza -Yo siempre estaré para ti y si ese desconocido trata de hacerte algo juro que lo mataré.
-Gracias Isa, de verdad no sabía con quién más contar.
-¡Tonta! siempre contarás conmigo.
-Hoy hablaré con papá y le diré que si voy aceptar.
Me despido de ella y voy a mi auto para ir a ver a mi padre y decirle que aceptaré pero pondré mis condiciones. Llegó al despacho y entro a su oficina, al entrar veo que está platicando con un hombre como de 25 años, guapo, de piel bronceada y ojos miel, ellos al sentir mi presencia voltean y el hombre me mira de una manera demasiado rara que hace ponerme nerviosa.
-Papá no sabía que estabas ocupado- digo rompiendo el silencio.
-Zoé pasa hija te presento al señor Mark- volteo y saludo educadamente al hombre que tengo frente a mi.
-Un gusto soy Zoé Báez- digo estrechando mi mano y sonando de manera educada.
-El gusto es mio- menciona- Bueno señor Báez debo irme quedó al pendiente de su respuesta.
Miro a mi padre y me acercó a el -Padre ya tengo una respuesta- el voltea a verme un poco sorprendido.
-Y bien pequeña ¿cuál es?
-Aceptare- le digo y el sonríe y un pequeño brillo se refleja en sus ojos- Pero solo tengo una condición- el me mira como analizandome- Solo quiero que el contrato de mi matrimonio dure solo un año o maximo un año y medio no más.
-Bien tendré que hacerselo saber.
-Y a todo esto quien es, por qué nisiquiera se su nombre.
-En un mes lo conocerás.
-Pero alguna pista, no quiero llevarme la sorpresa de que sea un anciano o dime es un anciano- pregunto horrorizada y rogando al cielo no sea así.
-Jaja, no pequeña no es un anciano, es un hombre de 26 años, un heredero de una de las empresas más poderosas e internacionales, su nombre es Jacob Lennox. En un mes te casarás con el solo prométeme que no lo rechazaras- dice esto último en tono suplicante y no entiendo por qué lo menciona.
Me despido de mi padre y voy a casa para buscar en internet algo sobre mi futuro esposo, siempre he sido demasiada curiosa, entro a mi habitación y enciendo el ordenador pongo en el buscador el nombre de Jacob Lennox y enseguida aparece una pequeña biografía de el. Su padre el señor Harry Lennox de origen Estadounidense y su madre Gisela Meyer de origen Alemán, se instalaron en España después de que el Padre del señor Lennox le heredará la sede de aquí la cual supo expander internacionalmente, es uno de los más grandes dueños de la telecomunicaciones, tienen dos hijos Jacob Lennox el mayor y Lucca Lennox de 19 años. sigo leyendo un poco más de su biografía y así al menos saber a lo que voy a enfrentarme, busco algunas fotos de ellos pero solo aparece una del señor Harry es un señor de 48 años para su edad el señor se mira bastante conservado y guapo de piel blanca, ojos miel, pelo canoso, parece ser una persona amable, pero por qué no hay fotos ni de su esposa e hijos. Sigo buscando más información y por alguna razón se mete a la parte de noticias, hay unas que me dejan sorprendida "El terrible accidente del heredero Jacob, le destroza la cara" "El joven heredero de apenas 23 años es categorizado como el más feo debido a su accidente" y hay muchos títulos feos dando mucho de que hablar, será está la razón por la que papá me pidió no rechazarlo.
A decir verdad tengo curiosidad en esto y cuando la curiosidad llega a mí es muy difícil dejar ese tema, me quedé tan metida en este asunto que nisiquiera ví que ya está obscuro el cielo, decido tomar una ducha y bajar a cenar por qué mi estómago ya lo pide. Al terminar le hago una videollamada a Isabela para contarle sobre este asunto y lo que acabo de averiguar, ella me mira de manera incrédula.
-En verdad, vas a casarte con alguien así.
-Pues si ya está decidido- contesto de manera relajada.
-Amiga estás comprometiendo a vivir una vida con alguien con la cara horrible- dice y no se por su manera de decirlo me molesta.
-Solo será un año y medio- me mira como si estuviera loca.
-Amiga, es que tú eres bella y el pues solo tiene dinero- no se por que pero me está molestando un poco cómo habla de el como si fuera lo más horrible del mundo.
-Isabela tengo que irme, mañana debo llegar temprano a la escuela- digo y no espero a que me conteste siemplemente cuelgo la videollamada.
Nunca me ha gustado que miren a los demás como si fueran diferentes o como si fueran monstruos, yo pienso que todos somos iguales.