Hoy teníamos el evento en casa de sus padres, así que Jacob me pidió que me arreglará y el pasaría por mi a tiempo,ya que tenía un asunto pendiente en la oficina y no tardaría mucho, llame a mi Nana hace mucho que perdí el contacto con ella, para ser exactos desde que me case.
-Hola Mica- saludo cuando la otra línea del teléfono es contestada.
-Mi niña, que milagro que se de ti, por fin te comunicas conmigo, creí que tal vez ya no era importante en tu vida- conozco tanto a Mica que se que en este momento está tomándose el pecho en forma de indignación.
-No hables así Nana, sabes perfectamente que tú siempre serás importante, pero he tenido mucho trabajo.
-Lo se mi niña, tu padre me comentó que estabas muy metida en varios casos importantes y me enorgullece que sea así.
-Gracias por comprender, debo colgar tengo un asunto que atender, la siguiente semana los visito, nos vemos Nana te quiero- me despido de ella y ella de mi, subo a mi recamara para arreglarme y estar preparada cuando llegue Jacob por mi.
Ayer después de terminar de comer con Gisela, fui a una tienda a comprar el vestido para la ocasión de hoy, Gisela me dijo que usará ropa cómoda ya que solo sería un evento en jardín, compré un corto vestido color rosa y estampado floreado y unos stilettos de punta en color nude que se veían perfectos para el vestido. Me metí a la ducha y use mi jabón con olor a fresa que me encanta, después de salir me acerque a mi tocador para cepillar mi pelo y secarlo, solo me peine con dos trenzas en la parte de arriba y la otra parte de mi cabello lo deje suelto, mi maquillaje fue sencillo, solo un poco de rubor, rimel y una sombra nude en mi párpado, terminado esto me puse el vestido y los stilettos y la verdad me sentía tan bien conmigo misma.
Estaba apunto de bajar las escaleras cuando ví a Jacob esperándome al final de ella, llevaba solo un pantalón formal y una camisa blanca, sin corbata, ni saco que regularmente usa para el trabajo, no llevaba el pasamontañas, solo un antifaz de media cara color blanco, no se en que momento llego y se cambió o simplemente ya venía así, toma mi mano y salimos juntos de la casa, su aroma es tan varonil, el me abre la puerta del carro como todo un caballero y después el sube también, se abrocha su cinturón de seguridad y yo el mío y comenzamos el trayecto a casa de sus padres, mi curiosidad no puede más así que le pregunto.
-¿En que momento llegaste que no escuché?
-No tenía mucho, cuando tú bajaste la escalera- respondo mientras sigue viendo a la carretera.
-Entonces ¿Dónde te cambiaste?- mi curiosidad anda muy elevada.
-¡Ahh! bueno yo, me cambié en la oficina, se me hizo más tarde de lo que creí y no me iba a dar tiempo de eso, así que le pedí a Mark fuera a comprarme ropa- y ya había olvidado que su oficina tiene un baño completo muy grande y un armario -Hoy te ves muy hermosa- dice y yo rápidamente me sonrojo, el me da un beso en los nudillos de mi mano.
-¡Gracias!- le respondo tímidamente.
Llegamos a la casa de los Lennox, me sorprende demasiado el tamaño de está casa, y el gran jardín que tiene, se ve correr a muchos niños por todos lados, Jacob sale del auto y abre mi puerta, entramos juntos.
-Lista, para conocer a la gran familia Lennox- dice mientras aprieta más mi mano.
-Lista- y con eso caminamos hasta llegar a la reunión, Gisela nos saluda con mucha efusividad.
-Queridos, me da gusto verlos así de juntos- Jacob voltea a verme y me da una sonrisa tierna.
-A mi también me alegra estar así con ella madre.
-¡Haaayyyyy! ese es el monstruo- gritan un par de chiquillos señalando a Jacob, siento un poco de tensión en su cuerpo y me siento mal que tenga que pasar este tipo de situaciones.
-Hey, dejen en paz al tío Jacob, el no es ningún monstruo- defiende una niña de pelos rubios y ojos grandes celestes -¡Tiooooo!- grita con alegría y corre a los brazos abiertos de Jacob y este la levanta arriba, mientras da un pequeño beso en su frente -No dejes que los tontos de Teo y Javier te hagan sentir mal con esas palabras- dice la chiquilla abrazando a Jacob, me sorprende su actitud de el, tal vez lo juzgue por la primera impresión que tuve, pero ahora lo veo tan consentidor que seguramente será un gran padre >>espera ¿qué estoy pensando?>parece que he ganado una nueva enemiga<< me digo a mi misma, la tarde pasa rápido y la puesta de sol comienza a asomarse.
-¿Quieres que nos vayamos ya?- pregunta el mientras me abraza.
-Y no será demasiado grosero, digo quiero irme ya pero tal vez se molesten por eso- le digo con un poco de preocupación.
-Para nada, ya la familia comenzará a irse- yo asiento y vamos con sus padres a despedirnos de ellos.
-Papá, mamá, debemos irnos el camino a casa es largo y no quiero manejar demasiado noche.
-Tan pronto se van, podrían quedarse a dormir en tu antigua habitación cariño- dice Gisela con un poco de tristeza.
-Se me olvidó mencionar que mañana tenemos planeado salir así que no podemos quedarnos, tal vez en otra ocasión mamá.
-Querida déjalos aprovechar su tiempo juntos, recuerda que ahora son un matrimonio y deben tener su propio espacio y tiempo- habla el señor Henry quién toma de la mano a Gisela.
-Lo se querido, pero me gustaría que también estuvieran con nosotros- dice ella mirándolo un poco nostálgica.
-Mamá, no seas dramática deja a Jacob en paz ya no es un niño- interrumpe una voz y todos volteamos a ver al dueño de esa voz, Lucca el hermano menor de Jacob.
-¿Donde has estado? te eh estado buscando por todos lados, debiste llegar a la reunión familiar- lo reprende Gisela.
-Saben que no me gustan este tipo de eventos, donde solo viene la hipocresía junta- grita Lucca y yo estoy de acuerdo con el, pero no sé los hago saber.
-¿Lucca vienes ebrio?- le cuestiona Jacob.
-Solo bebí poco, pero estoy cuerdo de todo lo que digo y hago, si no dime cómo llegué hasta aquí- le dice acercándose a él y ellos se abrazan y dan un pequeño golpe en su espalda.
-Debo irme pero luego hablaré contigo Lucca- Jacob se despide de sus padres y yo hago lo mismo con ellos y Lucca, después caminamos juntos.
-Querida si tienes alguna queja de el, no dudes en llamarme- grita Gisela y mueve su mano en forma de despedida.
-Gracias, Gisela lo tendré en cuenta- y voy con Jacob al auto, quién suelta una risa.
-Me da gusto que se lleven bien- dice abriendo la puerta de auto para que entre.
-Es muy amable conmigo, por eso la aprecio mucho.
-Y ella a ti, debo decirte algo, ¡tengo una sorpresa!
-¿Qué es?- pregunto curiosa.
-Mmm ya lo adivinaras- me dice mientras me da un beso en los labios y enciende el auto.
Me quedo curiosa esperando a que me diga a dónde iremos, y le insisto en todo el camino para averiguar que es lo que trama, sin en cambio el se opone a decirme, frustrada hago un pequeño puchero para que me de alguna pista, pero pronto me quedo dormida. La luz del sol me despierta y me doy cuenta que ya no estoy en el auto, me levanto de golpe para buscar donde me encuentro y es una habitación totalmente blanca, con un sofá de madera, Jacob entra y me da un casto beso en la frente.
-Te quedaste dormida y no tuve otro remedio cargarte hasta aquí.
-¿Dónde estamos?- le cuestiono un poco impaciente.
-Averigualo tu misma ¿Por qué no te asomas a la ventana?- y en ese instante me levanto para percatarme que nos encontramos frente al mar -Te gusto la sorpresa- dice Jacob tras de mí.
-Me encanta- le digo volteando a verlo para darle un beso donde unimos nuestros corazones.