***** Al entrar al gimnasio se encontró con la mirada profunda de Rowdy. Jessica apretó los dientes. El hombre al que consideraba un hermano mayor, le había engañado. Sentía como la rabia se apoderaba de su cuerpo. —¿Te caíste de la cama? —preguntó Rowdy con burla, ya estaba entrenando. Lo miró con cara de pocos amigos. —La verdad es que me he levantado con ganas de patear algunos culos —contestó poniéndose los guantes. —¿Has discutido con Ry? —No, con la señora simpatía, Fiona —No debes hacer mucho caso a lo que esa víbora dice, de las cien palabras que dice, ochenta y cinco son con mala intención; y la otra parte es la cruel realidad. —Me vale mierda lo que esa mujer diga —sin que Rowdy se lo esperara… Jess lo atacó dándole un golpe en un costado. —¡¿Qué demonios fue eso, Jes

