Samantha Despierto al sentir un cuerpo a mi lado, mis ojos se desviaron al rostro de la persona que estaba acostada junto a mí, quería gritar, quería salir corriendo lejos de él, pero no podía y era por el hecho de que mis manos y mis pies estaban atados con una soga y mi boca cubierta con una cinta adhesiva, impidiendo que saliera una sola palabra de mi boca. -Al fin serás mía, Samy. -su voz causó un escalofrío por todo mi cuerpo y mis lágrimas no tardaron en salir, cerré mis ojos con fuerza, al sentir su aliento chocar con mi cuello y el olor a alcohol inundó mis fosas nasales. -Esta vez nadie te va a salvar de mí, no sabes cuánto he esperado este momento. No, no, no. Otra vez no. Sus manos, recorrieron mis piernas desnudas y maldije el momento en el que se me ocurrió ponerme el d

