Dexter aparcó la moto en la entrada del taller y bajó con cuidado. No podía creer que Saga no lo hubiese follado en aquella oficina ayer, el galán quería hacer las cosas despacio, pero Dexter pensaba que ya se habían tomado demasiado tiempo.
Lo que más le gustaba de esto es no tener que aparcar la moto abajo de la cuesta y tener que subirla, bastante cansado estaba de hacer ejercicio y subir casi diez minutos de cuesta arriba no le hacía ilusión.
Todo sea por ver a Saga.
El hombre le había llamado hacía un par de horas preguntando si podían verse y que necesitaba cerrar el taller temprano, no entendía porque alguien que amaba tanto su trabajo como Saga tendría que cerrar el taller temprano, a veces de verdad pensaba que Saga vivía en ese taller. Y la idea no le parecía tan descabellada.
Cuando entró se sorprendió de no verlo por ningún sitio, tampoco a ninguno de sus cinco empleados. Comprobó la fecha en su pulsera de actividad y, efectivamente, era día laborable lo cual le pareció más extraño.
-¿Saga?- preguntó bastante extrañado. El taller siempre estaba lleno de vida, con música a todo volumen y cada día un empleado elegía el género, encontrarla solitaria y silenciosa era extraño. - Saga soy Dexter... ¿Has cerrado ya? ¿Saga?. -
Tenía una mal presentimiento con todo eso así que subió corriendo las escaleras hasta la oficina de Saga, encontrando la puerta abierta, vio a Saga tirado en el suelo, con un charco de sangre debajo suya y su alma se evaporó de su cuerpo.
- ¡Saga! Saga mírame... ¡Saga! - corrió hacia él y lo movió con cuidado hasta que el hombre abrió los ojos. - Saga, cielo santo... ¿Qué ha pasado? Porque estás... Saga... -
- ¿Dexter? ¿Qué haces aquí? - se incorporó confundido y gimió de dolor cuando se sentó y se tocó el costado. - Mierda Dexter... ¿De verdad te llamé? No quería molestarte, lo siento, pensaba que lo había imaginado.. Lo siento... Vinieron de la manada... Y no pude defenderme. -
Dexter no entendía que era todo eso de la manada pero pensó que eran los mismos del otro día y que Saga pertenecía a alguna pandilla o algo.
Con ese pensamiento su ira fue en aumento, Saga no era violento, no comprendía porque tenían que tomarla con él. El hombre no estaba muy herido pero desde luego ahí no se podía quedar, quería llevarlo a un hospital pero Saga se negaba diciendo que no quería desmayarse en un hospital porque estaría en problemas.
Tampoco entendía en qué problemas podría estar alguien por desmayarse en un hospital pero decidió que el hombre tenía sus motivos y en realidad no parecía tan herido.
- Sube a mi coche. - Saga le miró confundido y Dexter rodó los ojos. - Si no quieres ir a un hospital te vendrás conmigo, pero hay que curarte, Saga. Sube al maldito coche. -
- No... No quiero meterte en problemas Dex... - gimió de dolor agarrándose el costado que seguía sangrando, ahí parecía haber un buen corte. A Saga se le estaban rompiendo las entrañas por meter en problemas a Dexter, y había arruinado su cita con todo lo que le costó armarse de valor para pedírsela. - Te prometí un café y eso tendrás, dame 10 minutos que pueda subir a la oficina. -
Dexter apretó con exasperación el puente de su nariz y suspiró antes de ponerse de cuclillas delante de Saga y mirarle fijamente a los ojos, el hombre era testarudo como el infierno, pero eso era porque aún no había conocido a Dexter. Lo cogió por debajo de los hombros y lo ayudó a ponerse en pie, llevándolo con él hasta el coche, y Saga tuvo que admitir que el tipo era fuerte aunque no lo aparentase. Lo subió al asiento del copiloto y le puso el cinturón antes de apoyarse en la puerta.
- Para tu información, Saga... En mi casa también hay café. - dijo guiñando un ojo con picardía antes de cerrar la puerta y dar la vuelta al coche para subirse al lado del piloto. Saga se sintió terriblemente culpable y comenzó a sudar frío, además de que sospechaba que tenía una infección en el costado, pero no quería meter en problemas a Dexter... Maldita la hora que se permitió enamorarse, no quería causar más daño. - Si no quieres ir al hospital déjame pasar primero por la farmacia para comprar antibióticos o tu costado lo pagará caro. -
Saga miraba al frente, no quería desmayarse o se transformaría y realmente tampoco quería que Dexter lo supiera de golpe sin él decírselo, pero no había planeado nada de esto y ahora no sabía cómo salir de este lío. Tenía que hablar con él pero no salían las palabras y realmente tenía poco tiempo, cada vez se sentía más débil y sabía que terminaría por desmayarse en cualquier momento.
- Dexter... Escucha.... Necesito pasarme a la parte de atrás del coche o te romperé el asiento. - miró de reojo la cara de incredulidad de Dexter y antes de que pudiera discutir intentó poner sus sentimientos en palabras. - Lo siento Dexter... Siento hacerte sufrir, tu no deberías haberte involucrado conmigo... Voy a pasarme a la parte de atrás y estoy seguro de que me voy a desmayar del esfuerzo y entonces... Yo ya no estaré en la parte de atrás de tu coche... Pero seguiré desmayado así que tienes mi permiso y todo el derecho a tirarme de tu coche, incluso en marcha, si tienes miedo.-
- ¿De qué cojones estás hablando Saga? ¿Porque coño iba yo a querer tirarte del coche? - Dexter no entendía nada, y escuchar a Saga decirle que si lo hacía, y lo dejaba tirado en la cuneta no le iba a culpar de nada, le destrozó el corazón. - j***r Saga, te acaban de dar una paliza...¡Por el amor de dios! ¿Cómo ostias se supone que te voy a dejar tirado en una cuneta? Aún intento descifrar mis sentimientos por ti, pero creo que te amo, y eso debería darte una pista de que no te voy a tirar de mi coche... ¡Y mucho menos en marcha! ¿Estás loco o que te pasa? -
Saga hizo una mueca y se permitió dejar salir una lágrima después de escuchar que Dexter le amaba. Nunca nadie le había amado, le habían usado, le habían vendido y abusado... Pero nunca amado. Tenía que decírselo ahora antes de que se transformara y sabía que estaba al borde del desmayo, tal vez sería la última vez que viese a Dexter porque estaba convencido de que, una vez se transformarse, Dexter lo iba a abandonar y a dejar tirado por ahí, y él nunca lo iba a culpar por ello.
- Seguramente no me creas... Pero lo vas a comprobar enseguida... - Tomó aire y cerró los ojos. - Soy un hombre lobo... Por eso a los chicos del otro día me refería como manada... Y... Lo de que no me enfado si me tiras de tu coche en marcha, es cierto... Nunca quise hacerte daño Dexter. Te amo. No quiero ponerte en peligro, pero quería estar contigo, y aún quiero... Quizás he sido muy egoísta, pero me enamoré de tí y decidí arriesgar... Ojalá podamos volver a vernos algún día Dexter... De verdad me gustaría ese café contigo...-
Una vez terminó en la farmacia, se subió al coche y condujo a toda prisa hasta su casa, no escuchaba a Saga así que pensó que se había desmayado. Al llegar, Dexter aparcó en el garaje al lado de su casa y se quitó el cinturón antes de abrir la guantera y sacar el mando del garaje, lo abrió y acomodó el coche dentro. Mientras esperaba a que se cerrase la puerta del garaje cogió la bolsa con las medicinas y fue a sacar a Saga, pero cuando abrió la puerta para sacarlo una gran cabeza llena de pelo negra se dejó caer fuera del asiento y Dexter gritó, aterrado, cayendo al suelo mientras se arrastraba contra la pared. Había un lobo de pelaje n***o en la parte de atrás de su coche.
- Esto no puede estar pasando... ¿Saga? ¿Saga eres tú?. - se pateó mentalmente cuando se dio cuenta de que estaba desmayado y Saga no podía oírle. - ¿Qué demonios?-
Haciendo memoria de la conversación, pudo atar algunos cabos, cómo Saga se refería al grupo como manada, cuando le dijo que le dejase en el taller, o cuando quiso pasarse detrás de su coche porque se rehusaba a quedarse en el asiento de delante diciéndole que se lo iba a romper.
Dexter respiró hondo y se guardó las preguntas para después, él montó a Saga en su coche con intención de curarlo, ahora entendía porque no quería ir al hospital.
Fue al jardín y cogió su carretilla, montó a Saga como pudo, y lo entró en la casa, subiéndolo a la habitación y poniéndolo en la cama con cuidado.
Se dejó caer contra el armario mirando dormir al enorme lobo, no cabía en la cama, a pesar de ser una king size, ocupaba ambos lados de la cama y la cola sobresalía de ésta, así como las patas traseras.
- ¿Esto es real? Dios mío, un lobo... - susurró, todavía preguntándose si estaba soñando. - Ahora entiendo porqué no quería nada conmigo... Por esto... Joder... No le hubiese creído si me lo hubiera dicho... -
Le acomodó la cabeza en la almohada y trató de taparlo, pero se preguntó si los hombres lobos tenían frío cuando se transformaban, pensó que igual no, porque no tiritaba, así que se fue a la cocina a preparar algo de comer para cuando despertarse, y alejarse del hombre, ya sería bastante shock que se despertara como lobo, para que además Dexter estuviera ahí mirándolo.